jueves, 22 de noviembre de 2007

Celebration yupi ye

A veces parezco bien estúpida. Lo sé. Me alegro mucho. Comento sola. Cuando me siento insegura un tonito rosa pastel se apodera de mi voz. Lloro cuando veo el noticiero, o peor aun, en la parte rosa de la pelicula. Hay un lado rubio en mí innegable, profundamente blondo. Celebro con todos mis amigos. Con los extraños. Hasta con mis enemigos - cuando tienen suficiente valor como para mostrarme la cara-. Recojo perros de la calle. Reconozco luego que mejoraron mi calidad de vida. Creo en Cristo, ciega, absolutamente. Y no entiendo ninguna de sus iglesias. Soy tan estúpida que estaría dispuesta a combatirlas. Creo en su hija, la Pachamama. Creo en el brillo de los ojos de la gente. Dejo de tomar taxis si acaso encuentro en esos ojos un brillo de muerte. Ando por la vida guiándome por los destellos de la Luz. Y huyendo del brillo de la muerte.
Pero volviendo al tema, me entusiasmo muchísimo. Y eso me pone tan blonde. Tuve un profesor que me dijo alguna vez que era como una gallina, teniendo que ir a contarle a todo el mundo que había puesto un huevo. Una gallina rubia. Permítanme ser más blonde que nunca en este blog y presentarles con mucha alegría, pitos y matracas mi primera nota de teatro publicada en un diario... Aaaay!!!

Gracias, gracias, muchas gracias... Quiero agradecerle a mi mamá, a mi papá y a mi hermanitos Chris, Paty y Mochi. ¡Los quiero tanto!... No es que me imaginara que pudiera llegar este momento, pero casualmente preparé una pequeña lista ... gracias a mi perro David, a mi perrita Julieta, a mis peces, a todos mis amigos...ay, siento que me olvido de alguien....¡Ah! ¡Si! A mi gran amiga Laura C. y a su novio Aldo M. sin quienes este día nunca hubiera sido una realidad... A mi mecánico Miguel, a mi peluquera Marina y a mi mesoterapeuta Mary...¡¡¡Gracias chicos son lo máximo!!! A mi prima Pamela, y a mis tíos, y a mis colegas teatreros... ¿Falta alguien?... ¡Ah, sí! Mis amigos y maestros Alonso A. ,César d. M. y Sarita J. ¡Qué haría sin ustedes, chicos!... ¡Ay, espérenme un ratito, pues! De alguien me olvido, de alguien me olvido... ¡Ah, si! ¡Ya me acordé! Le dedico este momento kodak a mi hijita Makarena, la razón del lado alegre de mi vida.

La Celebración

Es una hermosa tarde de sol. Como tantas en la casa hacienda. Hoy celebramos el sexagésimo cumpleaños del patriarca. Han venido todos. Todos quieren estar presentes en el gran agasajo. Incluso su hijo Andrés, quien estaba prohibido de venir por su conocido temperamento. Incluso su hija Helena, que siendo antropóloga se ha distanciado discretamente de la familia, y se ha conseguido, casi como pidiéndole perdón al mundo, un novio franco, íntegro, bien indio. Tienen que disculparla, es la extravagante de la familia. Ha venido incluso Christian, quien podría no haber venido y estar perfectamente excusado por encontrarse medio muerto, saben, su hermanita gemela, la Ana, se ha suicidado. Pero vaya, sirvan un trago, que hoy es fiesta. De todas maneras, Chris dirá el discurso de honor. Las palabras que todos esperamos. Este chico, siempre tan divertido. ¡Me encanta esta familia, llena de juegos y tradiciones! Tiene dos sobres en la mano. Uno amarillo. Uno verde. Papá escoge el verde. Escogiste el verde, papá. Ahora tendrás que oír. Ahora tendrán que oír todos. Porque Ana necesita que todos sepan porqué se mató. Porque antes de irme con ella ustedes lo van a saber. Lo van a saber. Verde, amarillo, da lo mismo. Nada cambiará el pasado. Así que recuerdo cuando papá... Pero qué muchacho este. ¿De qué está hablando? ¿Escuchaste algo? Me pareció que dijo que ... ¿Un brindis? ¡El café se enfría afuera! Que buen digestivo. La mar estaba serena, serena estaba la...

Chela de Ferrari conoce desde adentro este mundo categoría A1, VIP, Casa Hacienda. Y con verdadera elegancia, como sólo una dama con clase sabe hacer, nos abre la mampara de cristal de su Villa en Larcomar y nos presenta, con infinita humanidad, el drama sincero de una hermosa familia con un monstruo real en el closet. El ser humano y su degradación, el ser humano y su egoísmo, el ser humano y su indiferencia. Vivir en una burbuja de cristal. Comer frente a gente que muere de hambre. Frente a tantas formas de hambre. Naturalmente son los empleados, esos seres que no pueden salir a pasear por el malecón sino hasta las seis de la tarde junto con los perros, los que liberan el drama de esta familia y permiten una catarsis saludable para todo el mundo.
Acompañada de extraordinarios actores muy bien escogidos para sus personajes y de una puesta en escena sobria y sentida, La Celebración es, tal vez, la obra más lograda de la directora Chela de Ferrari. Un must de la temporada teatral.

Publicado el 21 de noviembre en el diario Correo.

3 comentarios:

regina reinadecapitada dijo...

cha que por qué no avisas, chola, yo hubiera ido corriendo a comprar mi correo (no lo compro porque mariategui me cae quaker).

me alegro de que te alegres por parecer estupida. me llega la gente que tiene que demostrar desesperadamente cada minuto del día lo inteligente/ironica/artistica/cuestionadora que es.

¡eres legalmente rubia! (off topic: AMO esa película)

quiero ver la celebracion, pero tengo q llevar a la madre y a la abuela, me encanta ir de teatro con ellas, no hay tema del que se escandalicen. lo malo es que estoy aguja, sera en diciembre.

K. dijo...

Jajajjaja!!! Muchas gracias. Si, en verdad estresa la necesidad de mucha gente de ser siempre perfectos, irónicos, perspicaces...etc. Voy a armarme mi bandera de tontería... Tuve un maestro, Jaques Rebotier. Probablemente el tonto más brillante que haya conocido. Era un franchute teólogo, dramaturgo y músico, entre otros. Con él fuimos a actuar al Festival de Avignon. Jack nos pedía, sean tontos, sean totalmente stupid... El público que vendrá son los parisien, quiero que los imiten. Sean estúpidos, asumiendo que saben todo y que son dueños de todo. Para ser un gran artista hay que aceptar que se es bien estúpido y reforzar el hecho de que no sabes nada. Sin pretenciones personales.. Gran maestro.

regina reinadecapitada dijo...

es lo maximo sacar a relucir esa estupidez natural. mi mejor amiga y yo armábamos una secuencia de diálogos dignos de un oligofrénico con lobotomía, y nos divertíamos como cerdas. ahora la maldita está en noruega y no es lo mismo.

con la innombrable, cuando éramos amigas (qué bonita época, antes de que todo se fuera al carajo) jugábamos a insultarnos a lo wendy janet, nos decíamos los insultos más monses del mundo.

y me encanta escuchar pop fresa, reírme con las frases de susy díaz e imitar los disfuerzos de thalía en maría mercedes. son actividades enriquecedoras. sí, señor.