domingo, 4 de noviembre de 2007

Guapita

Le dijeron que era la Horrible y quedò grabado para siempre en su memoria, pero también en periódicos, libros de texto escolar y poemarios. Al encontrarse sola y deshonrada, ella que fuera flor fina, jardín delicioso, desde siempre corrupta pero hermosa, se volvió putilla, adicta, envidiosona. Con el tiempo, vieja gris.
Ella también es madre, como la Loba. Pare policías que son ladrones, políticos ladrones y asesinos, taxistas y pasajeros estafadores. También pare madres y pastrulos , y mas putillas y niñas finas que si les publicaran que son horribles se mostrarían putillas seguro. Pero de eso nadie habla. Si se peca, nadie lo pregona.
Ella no llora nunca. Es desértica. Tambièn ruidosa. Todos los días deja que la acaricie el mar. Sabe reírse, cocinar, reír y hacer gozar, pero en el fondo como que nadie la quiere tanto. Como que nadie jamás la amaría demasiado. Hasta que un día acaso la pierde y descubre que es imposible. No termina de perderse en su niebla. Permanece en la memoria. Humedeciéndola, doliendo en las tardes doradas. Absurda y enloquecida, medio calata, quebrada de malecones, saqueada, Lima renace en un perfume o en pestilencia, renace bella, renace enferma. Renace mil veces porque mil veces la acosaron los parricidas. Renace, bosteza, prepara un desayuno consistente. Comparte y parte en micro. Ya no hay calesas. Los de auto son pocos así que no cuentan.
Después de trabajar como una perra vuelve a casa. Por la noche todo es sombra, chaveta. Agua fría si apesta. Prende la tele. Los monigotes parecen amarse y pasarla bien. Ella llora un poco. Està tan sola. Pero chapa al viento una broma y ríe. Olvida. No puede evitarlo. Se queda dormida con ropa. Ve volver en la bruma a sus parricidas, a los padres de sus parricidas. Vuelven por fin todas las primas a la fiesta en casa, que sus mamas las dejan. Fantasías de licor. Si bien le gusta dormir calata, mejor se cubre, no se vaya a enfermar y para eso no hay plata, La plata, Que hago, No alcanza. Pero se acuerda de la broma esa de hace un rato y olvida todo de nuevo a fuerza. El último pensamiento del día no va a ser de pena. La hora azul, como la puesta del sol, dura apenas veinte minutos. Breve, pero intensa. La noche vuela. La bruma llega. Lima se arremolina. Es demasiado temprano.

2 comentarios:

Maria Hierba dijo...

yo creo que mas que ser simplemente "la horrible" es el mosntruo de un millon de cabezas (bueno, ahora seis millones) del que hablo congrains alguna vez, cabezas amables y cabezas amargas, asesinas, sonrientes, estafadoras. es muchas cosas.

mi relacion con ella es contradictoria, la odio, pero es el unico modo que tengo de relacionarme con ella; no se otro modo de vivir en una ciudad. estuve unos con otra, y me sentia perdida, todo demasiado ordenadito, demasiado sinsabor, hasta la comida. me faltaba el odiar a alguien. regrese y la volvi a odiar a muerte, no sé vivir de otra forma con ella.

Sofia dijo...

A Lima no me la toquen, ahora que estoy lejos la quiero como nunca.
Ella es esa mujer que dejaste porque estaba gorda y fea.
La cambiaste por una rubia alta que no olía a nada.
Con el tiempo te das cuenta como Sean Penn en la Película “ Sweet and
Lowdown” que perdiste tu oportunidad porque esa gorda y fea era tu único amor.
Lo demás son mariconadas.

Querida Ud. escribe estupendamente bien. Aquí estaré leyéndola toda la noche.
Un beso grande.

PD: Lo primero que me atrapó fue el escarabajo. Si alguna vez regreso a Perú me compraré uno y nos iremos a pasear por la costa verde.