lunes, 29 de abril de 2013

En Casa

Una horas antes yo había muerto, o tuve muy claro que así debía de sentirse. Había besado luego una cabecita húmeda, mínima. Sabía, a pesar de mi seminconciencia, que ese besito pequeño era el sello a muerte de una vida nueva. Una vida nueva no sólo para ella, sino también para mí.
Unas horas después, cuando desperté, pedí a mi hija, y me trajeron por fin este paquetito mínimo, este dulce envuelto, este cachorrito de ser humano, ya limpio y seco. En ese momento mi cuerpo la pedía desesperadamente, como si fuera un organo propio faltante al que estuviera viendo fuera de mí. Una suerte de sed terrible. Por fin me la dieron. Era tan chiquitita que casi no pesaba y tenía miedo de que se me fuera a chorrear por algún costado. No hacía ruido y era hermosa, hermosa como el mejor amanecer. Entonces pude abrazarla. Había esperado nueve meses para hacerlo.
*
Mi corazón creció. Se expandió de golpe y la emoción de la explosión me hizo llorar profunda, quedamente. Los ruidos de la habitación desaparecieron, y nos quedamos ella y yo en la oquedad, en una suerte de lugar intermedio entre la vida y la muerte. Estaba cargando a mi hija. Mi hija de verdad. Muerta de miedo y de amor la abracé con fuerza -como me dijo una vez una nana que se debía hacer para quitarle a los niños el susto- y la besé. La ví de nuevo. Era tan bella, tan frágil. Mi corazón creció de nuevo. Lleno de coraje. Yo te voy a proteger, le dije en mi mente, y la besé. Yo la protegería de este mundo enfermo, del hambre, del frío, de la ignorancia, de la tristeza, del dolor. La protegería contra todo, incluso de mí misma.
Incluso de mí misma.
*
No le tuve más temor a los fantasmas. Armé todos mis frentes contra ellos, fortalecí mi mente, fortalecí mi ejército con oraciones y conjuros. Me convertí en algo más fuerte. Alguien que transita con naturalidad entre los dos mundos, una suerte de bruja. Poderosa de pronto, caminaba por mi casa en las sombras de la noche y confirmaba que ya no tenía más miedo: yo era la guardiana, la dragona, la leona, la gran bruja. Mis aliados son de luz y son fuertes, las sombras escapaban de mí. Mi poder perceptivo también creció de golpe, como cuando un gran mago le brinda a su guerrero un don. De pronto podía sentir el frío de mi bebé, o que se moría de calor. O sentir hambre cuando ella sentía hambre, o sed. Aprendí a sentir también cuando ella simplemente quería que esté cerca. Este nuevo don es grandioso. Automático.
*
También comprendí pronto que mi antigua vida había terminado. Su dolor era mi dolor, su frío mi frío, su percepción de la vida mi felicidad o desgracia. Para mí ya no había vuelta atrás. Porque noté también que su ausencia, apesar de ser tan chiquitita, implicaba la mía propia. Si ella moría, yo moriría con ella, aunque siguiera viva. Mi vida dependía del aliento de ese ser mínimo, frágil, inexperto, recién llegado al mundo. Mi vida dependía de ella. Gitana desde siempre, acostumbrada al desarraigo y a matar el dolor arrancando la raíz, reconocí que esta raíz era demasiado profunda.Si las cosas salían mal, no la podría arrancar, jamás. No me molestaba que dependieran de mí, sino darme cuenta de que la calidad de mi vida, de pronto, dependía totalmente de otra persona. Mi corazón creció otra vez, lleno de coraje nuevamente. Yo crecería. Asumiría esta realidad y cualquier otra. Mi corazón crecía a fuerza, en la fé, por elección, porque el miedo era tan grande que sentía que podía implosionar y convertirse en una pasa. Fe. Magia. Estaremos bien. Mi corazón creció en esperanza. No había esperado nueve meses. Había esperado, sin saberlo, toda la vida.
*
Los días pasaron. Mi bebe creció y yo con ella. Me persigno por conjuro antes de decir nada y después. Casi nunca hablo de ella por internet, por protección. Crece ella, hermosa y buena, hábil e inteligente, dulce y sabia. Y yo crezco con ella. Cada día. Cada instante. Y crecer ya no duele. Por fin es natural. No duele atenderla, ni trabajar por ella, no duele nada. Sólo duele su dolor. Y el dolor mío, el gran dolor de antaño, tampoco duele como antes. Limpio, doblado y perfumado, está protegido en un cajón. Ya no le temo, ni lo rechazo, pobre. Mi hija sabe que mamá guarda un mar de tristeza en un cajón. De vez en cuando se escapa y me arremolina. Yo comprendo. Ahora comprendo casi todo. Lo invito a venir conmigo. Hacemos tortas juntos, y panqueques, y he aprendido a abrazarlo, porque pobre dolor, se siente solo. Antes de dormir lo baño, lo arropo, lo perfumo y mi nena y yo lo metemos con ternura en el cajón de vuelta. Despacito para que no despierte. Mi hija me besa la cabeza y yo me hago superfuerte, me convierto en una gigante y empujo el cajón. Vamos a dormir, le digo a mi niña, vamos que te leo algo. Y allí se queda mi dolor dormido, y mi niña me ensaña el camino de regreso, la vía de vuelta a la alegría simple del presente. Me regresa a la vida con su risa fresca y su urgencia de cosquillas. Con su voz cristalina. Con sus mil preguntas lúcidas que requieren de google y de mi total presencia.
*
A veces se molesta y me mira o me habla con rabieta. Entonces me hace recordar a mi mamá. Me imagino a mi viejita chiquitita, llena de rabia por sabe Dios qué esta vez, pero solita y minimini y sólo una pequeña niñita. Abrazo a mi hija entonces. Encuentro la paciencia que me falta, la esperanza para besarla. Si mi vieja hubiera recibido más cariño, me imagino. Si no hubiera llorado tanto de niña, tan sola. Así que beso a mi hija y siento que reconstruyo la historia, pero desde otro ángulo, desde otro enfoque, en un lugar distinto donde siempre brilla el sol y te espera una cosquilla y un vaso de limonada fresca y dulce. La vida, es mejor, es mucho mejor. La vida, finalmente es vida. Este corazón cosido mil veces se ha hecho grande y ocupa casi todo el espacio con tanto trabajo que hacer, con tanto amor que dar, con tanto aroma a panqueque.
*
No me arrepiento de no estar en otro lugar.
Aquí es precisamente donde quería estar.
Con ella y con mi tribu.
En casa.
*
*
*

Dedico este post y el anterior, Entumecida, a todas mis amigas mujeres. A todas. A las que tienen hijos, y a las que no. A las que los perdieron por voluntad propia. A las que los perdieron por voluntad del cielo. A las que los perdieron en un supermercado o en el metro y casi se mueren de un infarto, y luego los recuperaron. A las que no pueden tenerlos. A las que ya tienen tres. A las que tienen un compañero al lado, y muy en especial a las que no lo tienen. A las que saben reír. A las que están locas. A las que son un dramón y a las que se pasan de prácticas... A todas, a todas, a todas... A las que están cerca, a las que están lejos, y a las que ya no están...

Las quiero amigas, con toda mi alma.
*
Y para tí, Mirritu, que eres mi muy mejor amiga ;)

martes, 26 de marzo de 2013

Entumecida

Qué lindo sería estar embarazada: no moverme de mi cama, no trabajar, no pensar en nada, solo esperar horas interminables hasta que por fin pudiera cargar a mi bebé en brazos, brazos que estarían gordos, fofos, posiblemente estriados, cansados, ansiosos. Qué maravilloso sería compartir mi cuerpo con otro ser que se forme en mis profundidades más oscuras, sentir sus pataditas desesperadas por escapar de tanta madre. Qué delicia, ver mi cuerpo deformarse, ponerse inmenso, inenarrable. Rebalsar. Tener de pronto unas caderas tan inmensas que me recuerden a todas mis madres y sus abuelas, tan inmensas que rebalsen incluso el gusto popular. Que no le gusten ni a los albañiles, que les gusta todo talla XL. Sería estupendo, estar tan llena de amor que no pueda respirar, que no pueda dormir, que no pueda pensar. O pensar sólo en gases, todo el día, o en cómo evacuarlos de un cuerpo que revienta o simplemente vagar en pensamientos gaseosos, infértiles, ociosos. El tic tac del reloj. La dulce espera.
*
A mí no me gustan los dulces. Los encuentro empalagantes, innecesarios, exagerados, obtusos.
A mi no me gusta esperar.
A mí me gustan los deportes de riesgo, incluídas las fiestas y el amor.
A mí me gusta ser ligera, no pesar, trepar árboles, mejor si es en copas.
A mí me gusta sentirme deseada.
A mí me gusta ser mamá, pero no la parte que conlleva de bestia de carga.
A mí no me gusta lloriquear, ni vivir quejándome.
A mí no me gusta estar atada a nada a la fuerza.
A mí no me gusta el dolor, ni el aburrimiento, ni el tedio.
A mí no me gusta sentirme invisible, menos aún estando inmensa.

Estoy muy, muy aburrida.

A mí no me gusta, que Dios sea hombre.

Quiero correr. Saltar del malecón y salir volando. Estirar alas invisibles y volar hasta las nubes en las que quedará un hueco celeste por donde pase. Quiero tomar una tabla y correr las olas de mi mar verde, quiero tomar una mochila y tragarme el mundo, aunque ya no tenga fuerzas, aunque tenga mucho sueño, aunque ya no me quede qué soñar. Quiero montar caballo junto al mar, beber cocteles con mis amigas, emborracharme con mi marido y hacerle el amor hasta dos días después. Amanecer sin saber dónde, muertos de risa y sed, con ganas de reír y amar más, de no ver televisión, de no leer, con ganas de ir al mar. Tengo ganas de estudiar, de irme a Buenos Aires a ver teatro y comprar ropa, a patonear y comer bifes hasta reventar. Tengo ganas de viajar a la selva, a no hacer nada más que pasear en peque peque sin miedo a algún bicho que pueda destruír mi salud. O estar en Cuzco callada, sentada en las ruinas de la ciudad, callada, y sólo sentir el viento helado en mi cara viajera. Quiero actuar, y que no me vean sólo siete limeños encultecidos, o un millón de televidentes atontados a posta, quiero hacer arte, vivir en el arte, respirar y comer arte, soñar poesías, metáforas. Quiero trepar cerros y en la cima comerme un pan con pollo y tomar una cocacola, que no se cómo, imagino helada. Quiero hablar con los delfines y también con las ratas. Quiero volver a casa y besar a mis hijos, a mis padres a mis hermanos. Quiero reventarle la cara a cabezasos a unas cuántas personas. Quiero ver a mis amigos. Quiero beber con ellos como un día. Quisiera un instante dejar de morir esta muerte lenta que es la vida cotidiana de la dama común.
Quiero tantas cosas y no entiendo porqué sigues leyendo, también tal vez tú quieres lo que te pertenece por
sueño propio y no lo puedes asir, como en uno de esos sueños donde a uno se le escapan los caracoles.

Quiero tanto.

Por ahora sólo puedo ser una mota de polvo estelar,

y

aprendo, sin humildad ni paciencia,

a

flotar.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

21.12.2012

Acabé el colegio y me fuí a vivir a Cajamarca. Luego volví a casa y al rato me fuí a Cuzco. Cuzco antes de los grifos Shell, antes del serenazgo, antes de luz del sur y del permiso pagado para entrar a las ruinas aledañas a la ciudad. En ese tiempo y tierra mágicos escuché de golpe las dos noticias frente a una fogata en casa, de boca de parceros viajeros que compartían conmigo un té: Se viene el fin del mundo, será en el 2000, y no, será en el 2012, como lo predijeron los mayas, como sucede si coincides el calendario gregoriano, aquí se comen los años biciestos pero si los incluyes no es en el 2000, es en el 2012... Me impresionaron mucho estos testimonios que tomé inmediatamente como revelaciones. Tal vez porque me gustaba la magia y creer en profecías o la aventura y vivir tiempos de grandes cambios. Talvez porque sentía en el fondo de mi corazón que era una verdad innegable. O tal vez simplemente porque habíamos fumado de la misma pipa y estábamos todos igual de locos. Como fuera, recuerdo esa noche clara entre tantas, el misterio revelado, el pavor, el frío seco, inmisericorde de la sierra, la lejanía de mi familia, la incertidumbre, la soledad, el brillo de la revelación, el rumor estelar.
*
Pasó el tiempo y llegó el 2000. Yo estaba en la escuela de teatro, enamorada perdidamente de un tipo brillante, divertido, egoísta, generoso, dulce, cruel y obsceno que vivía en Yerbateros. Más allá del camal. Más allá del terminal terrestre. Cerca a un parquecito pequeño con rosas y una pollería con el pollo más rico del mundo. Había tenido en mi mano el pasaje para irme con mi hermana Silvia al Cuzco, a recibir el año nuevo del 2000, donde estarían todos nuestros amigos. Y se lo había regalado. La planté, muerta de amor y pánico, sin querer dejar a mi Andariego suelto, sin querer dejar a mis viejos solos, sintiendo que la ciudad de Cuzco iba a colpasar. Le dije a Syl No vayas. Ella me miró con lástima, intentó convencerme y se terminó yendo con otra amiga a la Ciudad Sagrada. Yo recibí el año en Yerbateros, con un vestido fino de encaje rojo, bailando en la calle incendiada de tantos muñecos ardientes y no hablo de chicos guapos sino de muñecos que se hacen con ropa y se queman y arden como piras iluminando la ciudad. La ciudad en llamas y yo en el corazón de la ciudad ardiente, espumante helado en mano, en tacos, siguiendo a mi amor al infierno. Terminamos en Barranco, en casa de Rafael, cuando todavía tenía en casa jaguares. Estaban asustados e inquietos con el ruido de las bombardas de año nuevo.
*
Nada pasó, y yo ya lo sabía. Lo había sentido. No sería ahora. Sería en el 2012. Cuando lo dijeron los Mayas. Cuando coinciden las fechas al convertir el calendario lunar al gregoriano. Aún nos quedan 12 años, pensé, dije. Parpadeé. Una gota cayó del cielo sobre mis labios. Sentí que alguien pasaba a mi lado. Una bruma. Una brisa. Parpadeé... y los doce años habían fluído como un instante de agua clara bajo el puente. Y aquí estamos. A pocos meses de la debacle, del círculo de fotones, del aro de meteoritos, del día de completa oscuridad, de los planetas de nuestra galaxia alineados todos con el centro de la misma, que es, por cierto,  un inmenso agujero negro, de la aliación de latinoamérica con oriente y medio oriente nuclear y la llegada a una nueva guerra fría, de la locura, de la desconfianza, de la ambición y el sin sentido...
Mi lado racional me dice lo que dice mi padre y es que todo se va a arreglar. No sabemos como, pero el Hombre encontrará el camino. Y que ya ha visto el fin del mundo cinco veces en su vida como para andar creyendo en pavadas.
Pero el otro lado de mi cerebro, el que me recuerda a mi madre, me dice que haga maletas,que  me abastezca de agua y comida y que busque refugio y consulte los oráculos YA. Y que vaya de una vez al dentista, que luego va a ser un infierno la vida sin dentistas.
*
Hoy pasan los días serenos, como a la espera de que llegue el planeta Melancolía y reviente la tierra para siempre, o no. Mis cosas están en cajas porque me estoy mudando finalmente, a una casa hermosa desde donde se huele el mar y por esquinas, se ve. Pienso en mis plantas, en que la casa no tiene jardín, en la terraza convertida en jardín aéreo. Pienso en dónde almacenraré las cosas para que no se las traguen las ratas o las alcance el agua. Voy al doctor. Pinto. Paso mucho tiempo en silencio, soñando con mi vida en mi casa nueva, rodeada de cajas que rezan frágil por todos lados. A fin de año mi piano estará restaurado y afinado, y mi hija por si acaso habrá aprendido a nadar. Me destroza el momento de la supuesta despedida, saber que papá no vendrá conmigo si salgo el 21 de diciembre del 2012 de la ciudad. Mi valiente papá se hundiría con su barco antes de escapar. Se quedará aquí. Y a mamá, mi adorada mamá, a quién injustamente nunca le diría para que me acompañe, porque le temo y temo el efecto que crea en mí. Ella, que tal vez sea la que más me amó.
*
Me imagino sobreviviendo con mi hija y mi marido grandote. Me imagino un mundo miserable donde todo empezará de nuevo y se necesitarán brazos fuertes y mentes amplias. Me imagino canosa, soñando con una tina de agua caliente con burbujas y un espumante helado, con cocacola polar y todas las delicias culinarias de mi tierra, comiento caldo de lata (y rata). También me imagino sobreviviendo a mis paranoias de fin de milenio, sintiendo que he vivido casi toda mi vida adulta a merced del miedo de algo que, evidentemente, jamás sucedería, yendo a terapia, tomando mis caramelitos para el pánico, la ansiedad, la soledad, la tristeza, el desamparo, como siempre, gozando el verano 2013 con el sol castigando mi piel oleosa, el olor a coco inundando la vida, el cielo azul, las nubes blancas, el mar fresquito, una cerveza helada, una buena amiga y un cebiche en El Silencio o en Caballeros, o mejor aún, en San Bartolo. Me imagino haciendo mi vida, feliz, llena de nuevas esperanzas y nuevos temores, seguramente. Haciendo castillos en la arena con mi hija, como todos los veranos. Sintiendo que en el planeta de los orates, he renacido.
*
Sólo quisiera un par de cosas de aquí al 21 de diciembre del 2012, por ejemplo: aprender a absorber la esencia de cada segundo presente. Aprender a soñar y no caer. Aprender a sonreír siempre. Aprender a organizarme. Aprender a decidir y a gozar la delicia de la vida cada vez más y mejor.
*
Querido Papá Noel:
Este fin del mundo, me gustaría mucho aprender a vivir.
PD:
Las galletas son venenosas ;)
K.

miércoles, 13 de junio de 2012

Hogar, 1.

He llegado a casa. Me desplomo sobre esta silla frente a este espejo sobre esta mesa gris de fórmica sobre este frío. Descanso en casa mi desplomo. Gozo el fresco. Suspiro hondo lloro un poco por alivio sin decoro.
lloro.
Leve alivio rebalsa un ojo discreto una espalda que no tiembla una resignación discreta un cierto morbo este dolor reconozco después de tanto este dolor motor este dolor amor este dolor verdad este dolor palabra de amor este dolor silencio este dolor poesía.

No te preocupes, me dice Draculina 2, así llegué yo hoy día. Ya se pasa. Ya vas a estar mejor.
Sonríe. Dulce vampira. Calzo tu dolor de madre de hija de tres niñas. Quisiera llorar a cántaros ahora pero es tarde y el maquillaje se corre y si se corre se corre también el hechizo el tiempo el tiempo el tiempo corre como el rimel en el ojo indiciplinado aún no he comenzado a maquillarme, aprovecha, ojo, libérate y fluye tres dos uno ahora suficiente.
Ya nos vamos.
Hay que irse.
Hay que estar aquí.

martes, 8 de mayo de 2012

Día del trabajo 1

Para nosotros no hay día de la madre, ni primero de mayo, ni veintiocho de julio, ni cumpleaños. No somos prostitutas. Tampoco somos policías. O bellacos.
Somos actores.
Sólo vanos actores.
Qué es eso además del dinero fácil y la vanidad? Además de la fama inútil, generalmente malaprovechada?
Una joven compañera, bailarina de formación, me dice durante las funciones de Drácula, No soporto estos espejos en el camerín. No puedo dejar de mirarme. Ese es el primer paso, le advierto.
Luego comenzarás a destruírte. Aléjate todo lo que puedas del espejo.
Nosotros, no somos nada importante, pienso.
Somos casi una cosa.
En el mejor de los casos.
En nustros sueños.
Una cosa:

Un espejo.
*
Un misterioso espejo.

martes, 7 de febrero de 2012

Cucaracha Cool

Ojalá pudiera cambiar el mundo a mi gusto con un sólo post.
Ojalá, con uno sólo, viviéramos en un mundo donde se respete al ser vivo, no sólo al humano, donde se respetaran las tradiciones - no sólo las humanas - sino también las de otras especies, por si la estás pegando de gracios@ y ya estás pensando en alienígenas. Donde se respetaran las ideas nuevas, las antiguas y las elecciones propias. Donde no existieran las etiquetas, y cada uno descubriera naturalmente qué es lo que desea y qué es lo mejor para él.
Ojalá un post, escrito con tanta pasión- y sin embargo siempre sólo un estornudo ante la cyberesfera-, lo cambiara todo. Cambiara los presupuestos y priorizara la educación. Limpiara la corrupción política y personal mundial. Alimentara a los niños, los liberara de los pedófilos, de las madres torturadas y torturadoras, posibles asesinas. Imagínate qué tal post que oriente y occidente respetaran sus valores y vivieran en armonía. Un post más encantador que la mejor colita reef. Mejor que la mejor campaña de descuentos de cualquier tienda. Más cool que cualquier pérdida de tiempo en hablar de lo cool mientras el planeta se recalienta. Lector idiota, ¡no te vayas! No dejes de leer. Aquí voy con las frivolidades y los chistes, no cierres ahora la página pensando pasu que tal rollazo, lee un poquito más, te juro que al final, te cuento un chiste buenazo. Lectores de otro tipo, no se den por aludidos.
Ojalá un post acabara con el concepto Magaly y cambiara la envidiosa mentalidad de todos los que la ven y así le dan poder y comida. Un post que libere las riquezas excesivas de los angurrientos. Un post que alimente a los que ya no tienen vuelta atrás por la malnutrición. Un post que acabe con todo lo feíto del mundo, manyas?
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Con todo lo feo en tí, en mí, en ell@s.
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Pero se requiere más que un post. se requiere más que tener claras las ideas y ser muy very listo smart. Requiere más que tener agallas y ponerse durante un par de años de carne de cañon. Requiere astucia. Requiere un compromiso, traducido en macho: cojones. Requiere paz, preparación, entrega y una gran sonrisa interior. Requiere constancia. Requiere comprender que sólo no vas a cambiar nada. Tal vez a tí mismo y entonces hay esperanza. Existe una causa, tú sabrás cuál es, que te espera y lo sabes y como persona, deberías encarar esa causa y su correspondiente dosis de esperanza para la humanidad.
*
Para eso, lector, el mundo necesita TU CARA. No te escondas en excusas idiotas. No pienses que hay unos que nacieron para el bochinche y les gusta salir en cámaras. No le dejes el trabajo a ellos. No le dejes el trabajo tampoco a los políticos. ¿No ves el resultado? Luego te quejas. El trabajo tienes que hacerlo tú también. Hemos sido criados entre empleadas domésticas, madres y tías que nos han mimado y han hecho todo el trabajo por nosotros en la infancia. Ya no hay infancia. Sin justicia y ecología mañana puede no haber infancia. ¿No te importa? Entonces sí puede ser el momento en que dejes de leer y te ocupes de cosas más importantes para tí, como ver a un psiquiatra o a un maestro ayahuasquero que te cure de tanta mierda propia acumulada que ya no te permite sentir empatía, es decir, el dolor de los demás. Lo que, por cierto es el principio de la psicopatía, ojo.
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A mí también me gusta Versace. A mí también me gustan el placer y la playa. Sólo que no puedo evitar preguntarme si realmente soy coherente conmigo misma, todo el tiempo. A veces, no lo soy. Pero cada día siento que mucha gente que me rodea, ni se lo pregunta.
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Tal vez necesito un psiquiatra, verdad? O un maestro ayahuasquero. Porque la gente que anda pensando en estas cosas y sobre todo DANDO LA CARA por ellas, es gente loca, pues.
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Osea, que roche, ps.
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Tu chiste, me lo contó mi hija:

-Había una vez... y fin.


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lunes, 10 de octubre de 2011

Enflaquezca ya

Aunque no lo quiera ya estamos oyendo campanitas y villancicos y todavía no ha pasado ni Hallooween. Esto significa sólo una cosa: El verano, está cerca. Asumámoslo.
Recientemente he notado que quien me ve me dice Qué Flaca Estás. Y yo noto en sus rostros una extraña suerte de gesto desaprobatorio, yo no se si ya me ven muy flaca de verdad y estoy al más sexy estilo perro chino, o si lo que sucede es que también ell@s, desean enflaquecer, y su Qué Flaca Estás viene acompañado de un subliminal Cerda Maldita Porqué Yo Estoy Tan Gord@.
Yo siempre he creído, que una persona justa debe demostrar su nobleza compartiendo sus secretos de flaquitud y belleza.
Así que para ustedes, con todo mi kariño, mis trucos dietéticos.

Paso 1
Deprímase.
Deprimirse corta el hambre. Debe mesurar cuánto se deprime, ojo que la depresión total mata la libido y no coger, engorda. Si deprimirse le crea un efecto contrario y le provoca comerse una Mistura completa, obvie este primer paso y alégrese mucho (aunque sea por esto).

Paso 2
Convide.
Trague lo que le de la gana, pero convide la mitad.
Así, Ud. no tragará en exceso -principal razón de engorde-, comerá lo que su cuerpo le pide -por algo será que su cuerpo tanto le pide ese chocolatín-, comerá sin culpa y lo más importante: el mundo le amará.

Paso 3
Coma sin culpa.
Consecuencia casi directa del primer gran esfuerzo que conlleva el paso 2 arriba mencionado. Si Ud. convida, llevará a cabo un acto de desprendimiento tan duro y doloroso que uno siente que es adelgazante de por sí: la renuncia al tragarlo todo uno solo. Sòlo imaginarlo duele tanto, que adelgaza. Uno realiza que de pronto, no es más un tragón de mierda sino un mártir del sanguchito, una beata del chocolate, un asceta de la parihuela. Sentirá una aureola de picarón pacífico que lo coronará e iluminará, iluminará su corazón y la panza de los demás -que es donde, para ciertos orientales, se alojan los sentimientos-. Si siente una caricia sobre el hombro será Dios o la miel del picarón que chorrea, para los efectos, da lo mismo.
Convide y coma sin culpa, saboree cada instante, deguste, utilice sus papilas gustativas al extremo, póngase lúdico, imaginativo, no es un almuerzo al paso, es un momento de gloria. Disfrútelo lenta y plenamente. Y no sienta culpa de expresarse con onomatopeyas de tipo mmmmmm... ahhhhh.... o ufffff .... o incluso expresiones más complejas como qué ricooooo o delicioso.
En síntesis, intente gozar, que eso no engorda y es gratis, pero eso sí, depende totalmente de uno.
*
Finalmente, busque una alternativa al sanguchito, fume, beba pisco puro -no cerveza, eso es sabido que saca guata-, tome valeriana, tenga sexo. Matice sus vicios.
Nada en exceso, eso sí.
*
Eso es todo.
Un abrazo huesudo,
K.

lunes, 3 de octubre de 2011

Tres muy buenos blogs de un solo escritor

Tengo que recomendarles este blog a los aficionados a la ciencia ficción y a los paranoicos - como yo- del tiempo apocalíptico del que somos testigos casi mudos.
Felicidades, Diego. Muy buenos.

http://elexile.blogspot.com/
http://bloglosultimosdias.blogspot.com/
http://blogfindelostiempos.blogspot.com/


jueves, 22 de septiembre de 2011

Los chuzos de mis manos - parte I

Curiosa pero no extrañamente este último año y medio me he vuelto sumamente aficionada al Pisco. Puro. Pisco: aguardiente de uva originaria del pueblo de Pisco, Perú, con nombre quechua de ave marina y color ausente. Cristalino, honesto, mágico y salvaje. Nacido entre las líneas de Nazca, los desiertos del sur y las tierras de las Brujas de Ica, este brebaje espirituoso puede destapar las cabezas más pobres, los corazones más duros, las piernas más pudendas. Todo esto es cierto, venga a ver, encontrará pobreza e injusticia, ruinas y restos de temblores, pero también excelente comida y fuertes hechizos, venga a ver. Nomás no se nos quede hechizado por allí, a menos que se quede para invertir. Sí. Pisco. Con la excusa de que es excelente para guisar, ahora siempre hay uno, o lo que de él queda, en la cocina. Luego pasea. De la cocina, al cuarto, al baño, al cuarto nuevamente, a la sala tal vez y luego de vuelta a la cocina. Tengo ya tantas botellas de pisco en casa, -cristalinas, transparentes, todas de la misma marca- que las he juntado y voy a hacer un instrumento musical con ellas, de ésos que son de llenar con agua botellas y hacer así un botellofón de botellas de pisco con aguita de colores.
Gran cosa, el pisco.
Sólo no muy recomendable para hacer jardinería.
*
Ahora recuerdo:
Me dijo Te vas a cortar, yo le dije No y me rebané el dedo. Me detuve cuando sentí el golpe, no por el dolor sino para ver de qué tamaño era el corte, o si mi dedo seguía allí. Me gusta la jardinería. Tengo buena mano para las plantas. Manos frías, para algo tenían que servir, para no quemar las hojas, dicen. Mi jardín es hermoso. Chiquitito, pero hermoso. En Huachipa aprendí mirando cómo los hombres cortaban a machetazos los cercos. Ahora que extraño mi barrio de árboles, me meto a mi jardín y cuchillo de cocina en mano, lo pulo.
Ah, es agradable. Es muy agradable.
Cojes con la mano izquierda las greñas de las matas salvajes y las cortas de izquierda a derecha de abajo hacia arriba, con la mano derecha. Así es, haces un movimiento tipo X . Es como un acto de protección, un antiguo conjuro contra las energías malíferas que las plantas detienen. Es delicioso de hacer. Yo siento una especie de antiguo poder corriendo por mis venas y liberándome a la vez, como el viento fresquito en el desierto. Será la naturaleza. Se corta con un ritmo y una cadencia. Se convierte en una suerte de mantra. Es algo espiritual. Más no debe hacerse en piscos.
*
La sangre manaba gruesa y lenta, pero inevitable. Mientras entrábamos a la casa pesada, atropelladamente, recordé aquel cuento del Gran Gabo, Tu Rastro de Sangre en la Nieve. Ese momento literario me hizo sonreír y también el hecho de pensar en eso justo en ese instante, mientras dejaba todo regado de sangre e iba haciendo un desastre por todas partes. El desequilibrio, la sorpresa, la extrema acción de la escena se congeló por un segundo en ese recuerdo que nunca existió, esta imágen , este hilo rojo de sangre sobre la nieve blanca. Un hilo, que si te fijas bien, es un pequeño río.
Le dije Yo he estado en la Cruz Roja, déjame hacer, y me encargué de mi herida. Listo. Shastá. A dormir.
*
A la mañana siguiente mi almohada estaba manchada de sangre. Mi colcha, mi ropa. Ciertas paredes, el baño. Mis documentos, recibos, cartas. Había tenido el respeto etílico correspondiente por mi hogar y había intentado limpiar la noche anterior, pero el cadáver se me había escapado por todas partes. Gotas y huellas, trazos del dedicidio por todos lados. Imaginé naturalmente, que así debían sentirse los asesinos, perseguidos por el rastro de sangre de sus víctimas y sus dedos acusadores.
*
Me puse cáscara de huevo y mi dedo se curó. Al día siguiente me dolía tanto que no me dejaba dormir. Pero lo peor son las trazas, los restos del hecho. Me siento en el baño y juá, mi ojo descubre una mancha nueva en la pared. Paso por la cocina y juá, alguna mancha incordia asomando por allí. Es más, me corté el dedo hace casi un mes y en este momento estoy viendo una nueva mancha en la pared de mi sala, una gota viajera sobre la pared blanca. Mi casa blanca. Mi sangre roja sobre mi casa blanca. Mi sangre roja cerca a los juguetes de mi niña, mi dedo cruelmente herido. Destrozado. Aniquilado por mi tánatos innato, por mi tánatos involuntario, indomable. Escondo el dedo. La cicatriz es grande. Casi invisible.
*

viernes, 22 de julio de 2011

soloedad etilica

Ingreso. Me pregunto si aun recuerdo la contraseña
Ingrata de mierda , machaco, pienso. Estoy escuchando en loop chanchan, què quurioso tìtulo, como tan importante ciudad mìa, mìa, porque soy peruana y chan chan es ,mìo. NO me importan esta noche las faltas, no pienso cxorregir un pito. porque estoy suficientemente borracha coo para escrttibir y en este instante es èste u regalo de sibnceridad. no corrijo un pincho y que carajpo. Esta puta, maravilosa deliciosqa y maternal puta bvida.
Imgreso. es jueves y la mente saca su proximo disco no estoy allì porque no tengo nana. a perra fugò como aniie. La proxima vez pienso, la proxima vex serè una hijaeputa. No lo serè patrañas. Creo demasiado en la puta luz. Làstrima que mi gen siciliano no està suficientemente activado ymi gen no es siciliano es salentino y esos son unos relajados toy jodidA.
Aguanta q pongo chan chan ota vezç
No me gusta chatear. Siempre trae problemas.
Voy a releer la verborrea. Puta realidad- Juro o corregir NA.

*
Ya . Me demorè en encontrar el asterisco.
Chan chan de nuevo que mierda. Quiero tomar absenta con Satie. Eso si lo corregi por que satie es un puto genio sòlo por haber escritos las gnossienes, no las gymnopedies, gracias bro, por ese purto sentir.
Que deliciosa la vida, incluso cuando miserable que deliciosa. han chan. Buenavista. Pisco quebranta italia queirolo a solas y aguanta que ponmgo de nuevo chan chan- Què bueno quen no estas conmigo, asì no t aburres con lsa musica.
tengo en este instante, puesta una peluca corla, bob, cekleste. los tacos me los quitè- Nunca salì de casa. Amo a cobain y a courtney tambièn,. salu paloi,a. Y vàyandde todos al carajo. Digo, los que no comprebdan . Puta vida, tan hermosa.
Trengo un conejo peludo y blancvo. Sodpecxho, qure èlk lo sabre todo.

martes, 7 de junio de 2011

Telegrama Transoceànico


Desaparecì y ahora se puede decir llegò un pirata y me raptò del barco S.S. Nostalgia donde iba yo tan incòmoda. Llegò èl, peludo sonriente y con el brazo tatuado y asì me anda llevando por los mares desde hace ya un rato. Estoy presa en su nave. Parece que voluntariamente. Mi trenza larga ha crecido y se enrosca a su barco como una planta, no se que le pasa. No sè què le puedo hacer. Sufro de hechizos, sospecho del capitàn. Este pirata algo le echa a mi comida.

Me dice un perico, desplumado y con arete,

que èl

sospecha

lo mismo

de mì.

viernes, 29 de octubre de 2010

Malestar o acerca de Ser Prisionera del Mautilus

Leyó Ud. correctamente. Mautilus. El Mautilus es una suerte de Nautilus materno. Un lugar en el que la mayoría de mujeres somos prisioneras durante - dependiendo de la química de cada cuerpo- cinco, diez, quince días al mes. El encierro natural, el viaje submarino mensual titulado SPM. Los días más brutos de la vida de una fémina. Sus días más salvajes. Sus abismos más hondos. Y esa sensación constante, ese deseo de perderse una en el fondo del mar. Donde todo es verde. Donde nada duele. Donde todo es curado por algas magníficas y frías temperaturas que nos mantienen libres, lejanas a la podredumbre de la emoción y sus calores.
Hoy sábado emitirán en RPP (y también el domingo) Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino, de nuestro pata Verne. Más pata de V. Llosa y de A. q mío, pero allí vamos. Mi amigo A. - que es digno de tal letra- me invitó a escribir el guión, la versión para radio de la novela original. Eso es lo que se emitirá el sábado y el domingo. La versión de mi guión de radio grabada, actuada, musicalizada, el viaje a bordo del Nautilus donde fuera prisionero el profesor Pierre Aronnax.
Dos semanas me tomó escribirlo. Ya estaba el guión prácticamente completo. Pero no podía. No podía terminarlo. No sabía por qué. Sencillamente no podía, como cuando acercas demasiado dos imánes de igual polaridad. Demoraba el final. Podía cerrar uno simple, sin mayores complicaciones, pero uno no puede cerrar uno simple, porque uno no es uno simple. Uno es más complicado que el sistema de flotación del Nautilus. Uno es un laberinto. Uno es el fondo del mar. Así que nada, amigo A. disculpe Ud. pero mire aquí le muestro el avance no se diga que una es una floja pero verá, lejos estoy del final. Me parece que estoy lejos yo. Me disculpa un tantito, pero creo que estoy en esos días en que la química de mi cuerpo me secuestra, me disculpa pero creo que ya soy prisionera, le juro que desearía estar con Ud. en tierra firme y presentarle un final decente de una vez por todas de este guión del cacho, pero sabe, estoy sumergida, no soy ya dueña de la voluntad de mi humor o de la lógica de mi razón, intento no naufragar no se preocupe Ud. sabe que es un tratamiento de rutina, nada más, mensual, quincenal, constante. Quisiera, pero en este instante no puedo, describirle, descifrarle, las características de este evento que me sumerge en los más fríos abismos de los que parece jamás podré escapar- aunque dicen , es ése uno de los regalos de la vejez- . Lamento mi ausencia de mí, y esta tendencia detestable a buscar las orillas como los pájaros ya muertos para siempre de amor se estrellan en las lunas, buscar las orillas del mar para entrar hasta sambullirme y es entonces, es entonces que me crecen braquias, maestro, es entonces que una membrana fina cubre mis ojos y es cuando me deslizo me pierdo para siempre durante días plateada de pena. Busco. No sé qué pero busco. Ya no me pregunto qué busco. Sólo agradezco cuando algo encuentro. Y así me doy cuenta. Ya sé porqué no puedo terminar este guión de michi que me tiene quemándome las pestañas. Por que yo voy a bordo de esa nave. Conozco bien a ese capitán alegre y curioso, como al sombrío y desgarrado vengador. No puedo despedirme de Nemo. Porque yo soy Nemo. Yo estoy allí, a bordo de esa nave de extraña fosforecencia, que en algún momento tomaron por un animal. Yo soy eso. Soy todo ese cuerpo. Soy el remolino final, donde confluyen todos los mares, he muerto en el Maelstrom más de una vez. Dicen haberme visto en los mares septentrionales del Pacífico. En estos días en los que soy prisionera de mí soy capaz de ver maravillas, la Atlántida, bosques de coral, especies sobrenaturales, cosas que no podría captar de no estar en el silencio natural del fondo del mar. Veo todo. Incluso lo que no deseo ver. No hay manera de escapar de aquí. Sólo esperar que llegue el momento indicado y... volver a saltar a tierra. En eso, se parece más a los secuestros alienígenas que a otra cosa lo del SPM, por lo de su inmediatez a la hora de ir y venir. De pronto está una bien, de pronto záz, ya estás con zapatos de plomo y escafandras recorriendo el lecho marino. Ojo varón, para que se desasne y no rebuzne cuando se comunique con una fémina con seguras intenciones copulativas, los días del SPM son PM, es decir, son los días anteriores, los días pre- Drácula. Los días del Conde son un paseo en los campos Elíseos a comparación del Gran Dolor. La Gran Paga. La Megatristeza Cósmica Previa.
Habrán notado que desapareció el último post. Kojudópolis es también un poco un submarino (o un sumbarino? ;))
A veces se le ve, a veces desaparece en altamar.

lunes, 23 de agosto de 2010

Vuelta y Aparte

Das vueltas y vueltas. No sabes cómo volver al barrio. Aquí todos te conocen bien, no hay lugar a engaños. Tarde o temprano tenías que enfrentarlo. Y aquí estás. Has apagado todo, te has escapado un rato, has traído todo, el tabaco, el fuego, tu corazón. Nada falta, sino el coraje. El sentido del humor. La confianza.
Tus amigos lo saben bien, cuando desapareces es que estás por allí muriéndote así que tienen el buen gusto de - a veces- ir a tu rescate. Muchas veces se ahorran el esfuerzo por que saben que tú eres fuerte, eres fuerte, eres fuerte. Ellos saben que tú la haces. Todos saben que tú la haces. Y tú también, lo que te llega francamente a la teta, quisieras no poder, a veces, quisieras ser la mujercita moscamuerta, a veces, quisieras ser la princesa dormida que espera al príncipe que vendrá, oh sí, el vendrá, y no esta suerte de cosa guerrera en la que te ha convertido la carretera.
Te ves al espejo y ves que por lo menos, con este último embate, no has perdido la gracia. La gente puede entenderlo superfluamente, como pura vanidad, pero no es eso, es mucho más que eso. Es que cada marca en tu piel es un mapa de dolor, y hay cosas y hay personas y hay hechos que no merecen dejar una sóla huella en tu cuerpo.
Así que no has estado escribiendo. De qué? Te preguntas. De qué voy a escribir. De la decepción? De la rabia? Del absurdo? Te vas a quejar, vas a zapatear en público, vas a llorar? Qué es eso. No sabes. Esperas. A que regrese la lucidez. A que asome el humor. A que se disipe esta niebla de desencanto que te deja con tanta sed. Garganta seca. Necesidad de pisco, tal vez. No vas a escribir emo. Para eso ya estás grande. Te estás callada. Dejas el tiempo pasar.
Te sorprenden las cosas que te desencajan, un tanque de agua municipal, ciertas calles, el recuerdo de los arreglos de flores que disfrutabas tanto armar. En silencio. Notar que tu mano no es la misma, has perdido alegría y con ella, sazón. Sabes que pasará. Sabes que un día pasará. Es más, de pura rabia, ya sientes la risa adentro tuyo como un mar, como una inmensa y aún lejana catarata, reirás, reirás hasta llorar y cada lágrima abrazará el camino de la otra, la anterior, la desolada, recorrerá su rastro de sal cubriéndolo con un yodo nuevo, cosas de la química de Dios, reirás, reirás y reirás hasta caer dormida, de placer, de risa, de perdón, de esperanza.
*
Por ahora, sólo combatir todo este gris. Todas estas ganas de huír hacia adentro. Orden y trabajo. Y a veces, un par de ojos fieros, secretos, que te recuerdan que además de ser burro de carga eres mujer, que además de ser madre eres mujer, que además de estar enferma de rabia y pena eres tú. Y que por eso, aunque te joda, la vas a hacer.
La vas a hacer.
Por ahora, ya escribiste otra vez. Te gusta. Quieres volver a leerlo.
Eso está bien.
Eso está mucho mejor.

lunes, 16 de agosto de 2010

ATTACA- taller de desarrollo personal a través del teatro

La creación de este taller es una de las cosas que me ha tenido lejos de ustedes, pero vale la pena.
La vida realmente es como un teatro. No somos los mismos en todas las circunstancias. Cambiamos para sobrevivir, mientras intentamos seguir siendo fieles a nosotros mismos. Algunos parecen actuar con mayor fluidez. Otros tenemos mayores dificultades, factores en contra de nuestro desarrollo como la timidez, la rabia contenida, el autosabotaje, la falta de confianza en determinadas situaciones o personas, la desidia, la desesperanza, la falta de motivación, entre otros.
Siempre se dice que un taller de teatro sirve para fortalecernos. Este no es un taller de teatro con un montaje final. Es un taller que te brinda las herramientas del teatro, para que tú aprendas a utilizarlas y aplicarlas en los campos que tú necesites. En tu trabajo, con tu familia, contigo mismo y en la zoociedad.

El taller ATTACA consta de 10 sesiones de tres horas:

Clase 1 - Venciendo el temor. Aprendiendo a reírnos de nosotros mismos.
Clase 2 - La Columna Vertebral. Estudio de la columna como eje de la imagen que proyectamos y de los estados que genera su postura. Prácticas.
Clase 3 – La Voz y el uso de ella.
Clase 4 – La Fuerza Interior. La meditación y visualización. La importancia de la mentalización.
Clase 5 – El lenguaje no–verbal. Qué comunicamos con nuestro cuerpo sin saberlo.
Clase 6 – El manejo de un público. La memoria física.
Clase 7 – Enfrentar la escena: La construcción de un personaje. El discurso.
Clase 8 – Impro. Bases del arte de la improvisación.
Clase 9 - Presentación individual de cada tallerista.
Clase 10 – Presentación de un proyecto de desarrollo personal. Repaso de las técnicas aprendidas, de los objetivos alcanzados y de los campos que necesitan continuar fortaleciendose a nivel personal. Fin del taller.

CLASE ABIERTA : Viernes 20 de Agosto, Centro Cultural Peruano Británico, Jr. Bellavista 531.
Teléfonos: 6153625 - 6153627

INICIO DE CLASES: 3 de septiembre
.

Los espero!
Pasen la voz!

Gracias ;)
K.



*ATTACA es una idea original de Kareen Spano K. Todos los derechos reservados.

(Esa kc!)

viernes, 13 de agosto de 2010

Crítica a mi chamba - Desencuentro por Pancho Tuesta

Crítica al corto Desencuentro, corto que protagonicé en el 2008. Me caen buenas flores, pero el q escribe es mordaz. Interesante artículo.
Gracias!

miércoles, 7 de julio de 2010

No jodan...muy gracioso., ORACIÓN DE PITUCAS

Muy gracioso!!

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Rezo de pitucas



"Santo papi, darling que estás en lo más top de todos los tops.
Nada que ver con quien se meta con tu nombre.
Venga a nosotros una invitation a tu reino, penthouse, suite presidencial
o whatever que tengas en los cielos.

Mándame a un ángel fabuloso para ir a tu cielo
o vente acá a la terri o sea, whatever,
pero siempre como Tú quieras, ¿ok?

Bendice please a mi papi, a mi mami, a toda la gente nice,
a mi mejor partner y a mi perrito,
ah, sí y a todos esos wanna-be's, a los que creen que son como nosotros
y a todos esos pobrecitos que jamás van a ir a un luau (chimbos,
losers, igualados y feoooos) que, a pesar de todo, me rodean,
y nunca dejes que me falte el crédito en la American (jamasssss, primero muerta!),
ni en el burger, ni en el mall, ni en mi Facebook.

Sorry, por esas cosas que a veces hago, o sea nada que ver contigo,
cáptame bien, y acuérdate que yo no les paro bola a esos losers que me estresan
y que atentan contra tu voluntad.

Please, never dejes que de las cosas que hago se entere mi mami,
sigue apoyándome y yo te apoyaré.
Por nada del mundo dejes que se me pegue lo chimbo y ni que me
guste el reggaetón, ¿ok?, el fin del mundo toootaaal! y enséñame a
ser tan nice como tú...

Gracias por todo, no sabes cuanto te quiero, eres súper linda
gente, osea, lo máximo ¿ves?.... never change!
Porque tuyo es el reino, el poder, la gloria, el crédito eterno,
o sea, eres platino-platino...

Remember que en mi corazoncito Tú aquí y Satanás por allá lejos,
o sea cancelado el tipo, cerca de esas zonas rojas con esa gente de
franelas rojas... donde Tú sabes la gentuza que anda por allí,
todos unos nuevos rich....
Además de que eres todo VIP para mi y para mis amigas, ¿sabías?,
osea, espero vayas comprendiendo lo cool que te has vuelto.

Osea, Santito eres por siempre. Amén, ¿ok?
Besitos, bye-bye y te me cuidas.
En el nombre de mi Papi, de Junior y de esa linda palomita blanca.
AMÉN (en inglés, osea, pronunciar: Eimen)."


sábado, 26 de junio de 2010

Vuelvo

De la Sombra. De la Guerra. De noches perdidas en medio oriente. De ser atada en la hoguera. Vuelvo. Son más de dos años y medio, sin parar de actuar, actuar y actuar.
Y ahora?
Miedo de mí.
Y sin embargo, prevención. Escribo. He parado para escribir más. Para preparar cierto proyecto mediático del que ya les hablaré. Pausa. Regreso al verbo, al silencio, a casa. A la tv encendida con dibujitos animados, el olor del almuerzo, la voz de mi bebé.
Ahora que vuelvo de la sombra de la Guerra encuentro mi casa cambiada. Hay alguien que ya no está. No recuerdo quién es. Pero sé que es alguien. Recojo mis memorias con horror y corro a la sala: allí está mi niña. No, no es ella, ella está aquí, jugando jueguitos que yo no alcanzo a disfrutar, las heridas de la guerra me rebasan, estoy muda desde los desiertos del silencio, me llaman al campo de batalla, necesito regresar, volver a hurgar entre los cadáveres, hay alguien que se me ha quedado en algún lugar hay alguien y no sé quién es. Y no sé dónde buscarle.
Olas de pánico me mecen. Un año y medio sin parar y ahora la vida. La realidad. Y por elección propia, además. Para crecer. Para desafiarme. Para continuar en el fondo este camino que en realidad me camina a mí. Y me deja sellada para siempre.
Ponerme de pie. Mirar alrededor. Una niebla densa me impide ver. La realidad. Una niebla densa dentro de mi ojo, en la sala, una suerte de legaña maligna, un dolor, no sé.
Estoy en ese barquito que te salva en altamar. Es sólo un barquito. Sé que es cuestión de tiempo y reventará con las olas. Debo aprender a nadar. A nadar. A nada. R.
Por ahora sólo me ahogo un poco. No vuelvo con luces. Regreso cansada. Regreso tullida. Regreso triste, dubitativa. Regreso enferma de pena y rabia. Alguien se me ha quedado en el camino.
*
Creo que soy yo.
*
Vuelvo por mí. Y ustedes después de viaje tan largo, siguen acá.
*
Sois extraños.
*
Por eso, tal vez, entre otros, me caen bien bien, Cyberfamilia.
*
Tampoco me preocupo. Es cuestión de dejarle todo a esta puta resilencia. Ahora soy un fénix desplumado, un dragón flaco. Un otorongo sin divinidad ni tierra. Un pajaro enférmo. Pero fénix, dragón, otorongo y pajarito al fin. Eso recuerdo. Dónde era? Cuándo era? Con quién fué?
*
Ah, sí, alguna vez de la mano, conmigo.

lunes, 31 de mayo de 2010

La Sombra . Chamba dura y rica.



La Sombra
Creación colectiva sobre el lado oscuro del ser humano. Y de la luz que en él habita.
De jueves a Lunes a las 8.00 pm, Alianza Francesa de Miraflores, 45 de la av. Arequipa.
Sólo tres semanas.







Yo soy tú.
Tú eres yo.
No somos lo mismo.
La confianza es un asco.
Eres un asco.
Víctima.
No eres tú, soy yo.
Somos idénticos.
Risa y lágrima.
Aquí.
Ahora.

lunes, 3 de mayo de 2010

Señores : Actriz Trabajando - Última semana de La Noche Arabe


Allá va:
Esta es la última semana para ver la obra LA NOCHE ARABE. Actúo allí junto a Elsa Olivero, Marcello Rivera, Juan Carlos Morón y Diego Lombardi. Vamos de jueves a Lunes a las 8.00 pm, en el ICPNA de Miraflores.

También estoy actuando en la película REHENES, aún en cartelera. Es sobre la toma de la embajada.

Y no se pierda éste sábado el estreno a nivel nacional de la esperada radionovela Paco Yunque, adaptación para radio de la novela de César Vallejo, cuya versión radial tengo el honor de narrar yo, su servidora, amiga de la ionósfera, de la onda viajera, Kareen Spano, alias Dra. Espasmo. Por RPP, sábado a las 12.00 am. Domingo de 10 am a 11 am.

sábado, 27 de marzo de 2010

Amo Kojudópolis

Y a ustedes, Kojudopólitans de mi alma.
Me he pasado la mañana leyendo el blog, desde el inicio... y sus koments...son geniales...
Gracias... ;)
XXX

jueves, 18 de marzo de 2010

La Mota - Peligro Peludo

La Mota, es un perro. Ocho kilos de furia. Es peludito, pero tenaz. Su aspecto suavil no lo amedrenta ya que carece de espejo. Me lo encontré en la calle. Después de un ensayo. Estaba debajo de una escalera. Pensé que era un waipe. Pero luego, con el rabo del ojo, ví que temblaba. Temblaba. Está vivo ese waipe o allí hay una rata. Me acerco. Era un perrito. Un perrito pequeño y carachentífero, casi sin pelo de la sarna. Estaba hecho leña y parecía enfermo. Era mayo. Un mayo frío. Se va a morir, este perro, pensé. Le pregunté a mi hermano y colega, el Chechelev, si no tenía nada para darle de comer. El cheche sacó estofadito de pollo de la abuela, calientito, buenazo. Pero el perrito, nada. Ni bola. Agachó su carita triste y la escondió en los abismos de su axila. Su pequeño gesto me hizo recordar a muchos amigos en momentos tristes, a mi misma, a mi mamá. Uy, pensé. Este perrito se va a morir. Levanté su carita con cuidado, por si acaso me mordiera, dicen que los perritos chiquitos son mordelones. Este, en cambio, primero apoyó su cabecita en mi mano cuando busqué su cara. Casi me parecía que no quería que se la viera, tal vez se sentía feo. A verte, le digo. Y cuando se dejó ver ví toda su caracha, toda su piel viva y de pronto, allí y a la vez escondidos, dos ojitos preciosos, vivaces, llenos de inteligencia y ternura, como dos ojitos de ratón bebé. Me conmovió mucho su mirada. Suertudo, le dije. Eres un suertudo.
No podía llevármelo a casa, por que estábamos a punto de hacer un viaje largo a Francia, actuando. Pero pensé en llevarlo a la veterinaria, invertir plata que no tenía, curarlo y luego dejarlo en algún centro de cuidado de animales. No tenía familia. Vivía buenamente arrimada en casa de mi mejor amiga, que es alérgica a las pulgas, a los ácaros, a los líquenes y a los malos hombres. Yo ya había tenido gatos y perros y tortugas y había tenido que vivir perderlos. Todavía era hija de la peor de las noches, ¿qué me hacía con un perro? Imposible.
Pero cuando llegamos a la veterinaria pasó algo especial. Yo estaba sentada esperando mi turno, con mi perrito envuelto en una colcha vieja. El no se movía. Parecía no respirar. En todo ese rato no lo había escuchado ni una vez ladrar. Estaba escondido en mi oscuridad y allí durmió desde que lo recogí bajo la escalera. Entonces entró a la veterinaria una señora joven, con una perra boxer. Linda, juguetona. Se acercó a mí para saludarme. Y entonces apareció la fiera. Los ocho kilos dormidos despertaron de un brinco loco, pensé que le estaba dando un ataque de epilepsia, que le había dado un calambre o que le estaba chancando una patita, pero no, era la Mota, era mi Mota, manifestándo su poderío, defendiéndome. Protegiéndome de lo que él consideraba un agresor mortal. Y estaba exponiendo su mini vida, por mí. Por mí.
Perrito..., pensé. Y creí sentir todo lo que había vivido en la calle. La veterinaria me lo confirmó. Este perrito es de casa, me dijo. Mira: su pelo ha sido cortado hace algunos meses. Se ha perdido, seguro. Y luego de examinarlo me dijo: tu perro sólo tiene caracha y pena. Para lo primero le podemos poner una inyección. ¿Estás segura que es sólo pena?, le pregunto. El perrito parecía tan débil, tan enfermo. Parecía que sufría de algo terminal. No, me dijo ella. Es sólo pena. Sólo pena.
Mi hermana del alma, Syl, me permitió llegar con el can- hasta ese momento sin nombre- a su casa. ...¡Ay, amiga!, me dijo cuándo lo vió. Ella y yo hemos recogido antes animalitos, antes de sus alergias. No tuve ni que pedírselo por favor. Creo que ella, mejor que nadie, comprendía la magnitud de mi soledad. Hizo un gran sacrificio - por que su hijita, mi Pauli, también es alérgica y espero desarrolle una oportuna alergia al último ítem- y el perrito se quedó conmigo. Esa semana el perrito sin nombre no ladró ni una vez. A veces se olvidaban de que había un perrito allí. Dormía y dormía. Y me esperaba para acurrucarse en mis abismos. Un día, mi sobrina, sabia, vino y me dijo, Sabes tía, a tu perrito le falta jugar. ¿Puedo llevarlo al parque? Después de darle los tres millones de recomendaciones y que cuidado con los pitbulls, y que si viene uno cargas al perro, no mejor no, no te vaya a morder a tí, pero tampoco corras, y ten cuidado con las motos que el perro sale corriendo detrás de ellas y etc., se fueron. Cuando regresaron, mi perrito era otro. Movía la colita, y ladraba y hacía arrr y recién noté que era súper ágil y rápido... Sonreía.
Desde entonces me ha acompañado a todas partes. Le creció un hermoso y suave pelo blanco y hippie. Un día me dí cuenta de que tenía miedo de que no volviera y le dije: A donde vaya yo vas tú. Tú y yo vamos juntos.
Un gran amigo y colega, que estaba allí cuando lo encontre, cuya casual chapa es El Perro, me dijo, Y, ¿cómo vas a llamar a tu perro? Yo había pensado en Suertudito, Lucky o su versión en quechua. Y él me dijo, ponle David, para que se enfrente a los Goliats de tu casa y salga bien parado... me dió mucha risa y le puse David La Mota, sin pensar que era nombre de gente, sin pensar que era un nombre bíblico, sin pensar que mis perros grandes, en efecto un día lo iban a agarrar.
La Mota tiene un problema con los perros grandes. Antes, también tenía un problema con las motos, y caminaba chuequito. Creo que una moto lo había agarrado. Y con los perros grandes... pues qué le habrá pasado, pero no los puede ver. Y se pone liso como si él fuera un rottweiler. Encuentra a los gran daneses dormidos, echados. Pasa, levanta la pata y los mea. Disrespectful! Cómo va a ser! Perrito caradura! Y así, con esa actitud, ya lo ha mordido un siberiano enorme - a medio centímetro de la yugular-, el macho alfa de los gran daneses de mi casa - a un centímetro del pulmón-, y ahora, este lunes pasado, lo agarraron los seis machos gran daneses. Los seis, por que hay una perra en celo. Yo he estado a tres segundos de mi perro, y aún así le han hecho cinco cortes inmensos, inverosímiles. Mi perrito está todo chuceado y parece el perro del extraño mundo de jack, o la mascota del Cadáver de la Novia.
Pero ya mueve el rabo. Ya quiere correr. Ya quiere vengarse. Pierde el tiempo de paseo fisiológico para buscar a los perros grandes en el aire, olfatearlos, rabiar. Algo raro pasaba con su quijadita, pensamos que eran los golpazos y el esfuerzo. Pero el ataque ha sido hace una semana y el perrito se sigue quejando cuando lo fuerzo a tomar su antibiótico. Lo llevo ayer a la veterinaria de nuevo. Lo chequea la doctora. No lo puedo creer, dice. Ha estado comiendo? Sí. Y no se ha quejado? No, sólo con lo de las pepas. Tiene la mandíbula rota... pobrecito...
Mi perrito de ocho kilos. Ocho kilos de amor y furia. Cuando llegué a casa se lo conté a mi confidente, el papá de mi hija, y me dijo lo mismo que la doctora, no lo puedo creer, cómo es posible que haya aguantado tanto, que esté comiendo...
Y se me salió desde adentro, desde el centro de mi corazón, desde ese mismo flujo que me hizo recogerlo y reconocer a la semana que la suertuda había sido yo, Es que es mi perro.
*
Es mi perro.
*
Esta tarde le operan la mandíbula. Tengo miedo porque está todavía débil, con antibióticos por los chavetazos, perdió mucha sangre, ese día llegó con la lengua blanca al doctor... pero ese perrito... va a resistir... por puro terco, por puras ganas de seguir jugando, por puro soñar con la playa, por puro volver a verme, a acompañarme, a protegerme...
Ese pequeño perrito, que un día me enseñará el camino al otro mundo, esta vez la va a hacer. Lo va a lograr.

La va a volver a hacer.
La va a hacer.
La hace.

Gracias.

viernes, 5 de marzo de 2010

Bienvenidos a la maravillosa ciudad de Lima... genial!


Este video es lo máximo!!
Es un jefe de cabina de Taca Perú dando la bienvenida a nuestra ciudad... es sencillamente genial! :)
Si estás en casa te vas a morir de risa.
Si estás lejos, saca pañuelo.
Si no nos conoces, ¡así nos vas conociendo!

Annoying orange

Es mi voz !!!



Estoy muy emocionada de haber representado tal vez el personaje más duro y complejo de mi carrera actoral: La tijera.
Gracias.

domingo, 28 de febrero de 2010

Cincuenta policías lanzaron bombas lacrimógenas en fiesta de Barranco | El Comercio Perú

Cincuenta policías lanzaron bombas lacrimógenas en fiesta de Barranco El Comercio Perú

Chile

Los límites son de los que sufren límites.
Estamos con ustedes, hermanos.

Carnaval Sangriento en Barranco

Quieren encerrarnos en discotecas donde no podemos hablar y donde estamos expuestos a todo tipo de excesos. A la Oscuridad. Quieren que no nos reunamos. Quieren que no tengamos barrio. Quieren que estemos tristes, porque así consumimos. Harto. Antidepresivos, trago, medicinas, ropa,y miles de descuentos en cosas que no necesitamos. La gente infeliz consume más y mejor. Quieren que no nos pongamos de acuerdo. Quieren votos.Votos de gente que no piense.Quieren que sintamos su fuerza, y ni pensemos en alguna opción de cambio.
Quieren amedrentarnos.
La actitud es la misma en todos los gobiernos que no respetan al ser humano y su sagrada cultura.
Ayer nos dieron duro.
Hubo sangre donde jugaban niños.
Esto ya no tiene nombre.