martes, 29 de diciembre de 2009

Y le damos la bienvenida al Tigre


Felíz año nuevo hermanos. Que la fuerza del tigre nos desawebe y nos inspire. Ojo: Tigre: éxito en los proyectos emprendidos.
Los amo.
K.

8 comentarios:

isolde dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
noseasloco dijo...

feliz año nuevo K!! mucho éxito y más teatro para el año veinte diez

Rafael dijo...

Feliz Año Nuevo K

Ya llega el Año del Tigre!

Anónimo dijo...

Soy tigre y en mi año te saludo, deseándote lo mejor. Lucías preciosa a la hora de saludar al público, al finalizar esa puesta fuera de serie en que el expresionismo alemán, que objetiviza la experiencia interior, y el “grottesco” italiano (el de Luigi Chiarelli y los seguidores de Pirandello, esa cerebral manera de enfatizar el lado irracional y absurdo de la existencia) se muestran aliados en una bella representación que veré de nuevo alguna vez si se da la posibilidad. Cuando cantó tu compañera actriz, pensé al comienzo que era un acto de lo que los faranduleros llaman “fonomímica” pero no, esa maravillosa voz era real, en vivo y en directo. ¡Qué artística puesta!
JOTABE POQUELIN

Mi Colección Favorita dijo...

Feliz Año Nuevo, K.
Felicidades, más obras, más teatro y muchos éxitos. Espero que des un gran salto en este año del Tigre.
Grrrr...

Pieralí dijo...

oh!!! Anónimo soy tigre tb!!...
Buena K.! FELIZ AÑO NUEVO!!...deseo que este año que está por venir sea de mucho éxito, felicidad y amor en tu vida.
Se te quiere mucho.
Saludos!

Sid dijo...

Feliz año K. Que el 2010 sea mejor para todos.

Anónimo dijo...

Como este “comment” lo puse hoy en un post no reciente de Alonso Alegría,(el 11º, de fecha 3 de diciembre; hay 10 que lo anteceden y el 9º sobre Edward Albee no debe dejar de leerse y los “speakineadores” deberían escuchar la grabación anexa) no sería improbable que no apareciera publicado. Lo debí poner en uno más actual pero sucede que el post en cuestión se refería al riesgo que debe asumir un teatro bien entendido y por eso, “solté” esta mi sincera queja.
JOTABE POQUELIN
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Acabo de entrar por primera vez a tu blog, Alonso, y lo hice con un cierto descontento, después de leer tu artículo de hoy en Peru.21. Aunque pienso que podrías haber tenido una simple distracción (de la que te tocaría hacer un mea culpa eximido de culpa) y que la cosa no haya sido deliberada, me parece demasiado flagrante que en tu recuento hayas omitido por absoluto, una a lo menos cortés referencia al montaje de “Don Juan regresa de la guerra”; coño chico, ni la más mínima ni la más tangencial alusión a esta notable puesta en escena, por cierto, “arriesgada” en el verdadero y único sentido, a que, a mi entender, se refiere Ísola en su citada por ti declaración. En efecto, Ísola lo que desea es que el teatro muestre que es un organismo vivo y que no se estanque jamás, así fuera esto último en un estado ideal de perfección, se siente que él preferiría una imperfección palpitante a una perfección conformista y estática, sin nada por explorar en el horizonte, creo que él habla del teatro en sí, como arte que nos trasciende.
(Un “recuerdo” de hace pocos años, en que el riesgo era concreto y manifiesto: la puesta de “Caín” de Lord Byron, montada por Leonardo Torres Vilar. Que él diga algo sobre el riesgo, que con este solo de sus montajes tiene bastante para hablar sobre ese riesgo que quieres abordar en este tu post)