domingo, 15 de febrero de 2009

San Valentín Un Carajo

Hoy es 14 y estamos en la peña Del Carajo. Estamos es mucho más que dos. Y no estamos celebrando San Valentín. Es la despedida de mi hermana que se regresa a su tierra. Y de su amiga. Y a partir de las doce es también el cumpleaños #69 de mi papá. Mi papá nunca vendría a una peña a celebrar su santo. No es de bailar. Pero quiso venir para despedir a las chicas. En realidad, lo propuse yo, en vez de Las Brisas del Titicaca al queque mi hermana ya ha ido 12 veces.

Es 14, así que hacemos cola para entrar. A las 10 se entra pero hoy demoran colgando los globitos en forma de amores varios que engalanan las columnas en tan cursi ocasión. Incluso cuelgan del techo unos chorizos obsenos, Qué es esto, pienso, Otto Kunz en el día del amor, qué grueso. Pero luego veo que los chorizos son dos labios que cuelgan invertidos. Sigue pareciéndome obseno, pero bueno, una vez más es San Valentín en la tierra del Rocoto así que vaya Usted a saber qué monos va a ver en la calle. De hecho, cualquier limeño sabe de antemano que es mejor no salir de su casa.

Pero es la despedida de tu hermana, el santo de tu viejo, y aquí estás tú, que ya no sales nunca, viendo colgantijos multicolores que emulan la alegría de esta puta vida mientras el pata que baila con esa chica que lo aprieta tan rico y lo adora cual Adonis, cual Eros, te guiña el ojo cada vez que pasas. Y tú lo ves tan real, tan falta de amor, que te provoca patearle la barriga al chorizo este, Imbécil, no ves que la estás haciendo sufrir.

Qué más da. Te cuidas y sabes que a esta altura de la noche es mejor no andar deprimiéndose por rollo ajeno. Ya viene el tuyo. Tranquilita espera nomás. Y te sientes mejor después de decirle a la chica en cuestión que ella y él son tu pareja preferida de la noche, lo que es cierto. Bailan tan bien juntos. Ella lo mira como una debe mirar a su compañero. Con estrellas en los ojos. Pero él no se da cuenta. Qué más da. Tomo el primer trago de mi chela.

La orquesta se está trepando al escenario. Te encanta esa antesala de sonidos que bailan sus propios bailes ajenos, mientras los músicos afinan. Es como si se saludaran. Hola buenas noches. Buenas noches qué tal. Parece que hay buen ambiente hoy. Así parece. Es el cuarto chivo que hago hoy día. Yo igual. Arriba, arriba. Esta noche toca la Lucía de la Cruz, toda esta gente ha venido a verla cantar. Y también toca Nicole Pilman. Quién ? Nicole Pilman. Ya. Empiezan a sonar las guitarras , los cajones, las cucharas y ya estamos en el mar del vals. La pareja esa baila tan lindo. Un recuerdo agudo perfora tu corazón. Lo habías olvidado. Escapa tu ojo buscando algún lugar de donde asirse. Nada. Todo rosa. Todo rojo. Todo decorado.

Qué sed. Qué bien cae esta cerveza fría. Cómo calma esta súbita pena. Me había olvidado de esto también. La música criolla me da sed. Me da mucha sed. Se me hace un nudo en la garganta prieto prieto. Y sólo lo afloja la chela. Aun que sea un par. Yo se que suena exagerado pero juro que así. Es como si se abriera una herida y sólo se aliviara con cerveza fría. Es como si se abriera una herida que amas verse abrir. Como una flor.

Abren además, con dos canciones que te encantan. Una que dice Y qué será de mí, hoy que todo acabó, si ya me acostumbré a vivir para... esa. Te hace recordar a tu amiga Pilar, la Negra. Porque esa canción le hacía acordar a su papá. Y allí dejamos eso, porque ese es otro post.

Y tocan el Mal Paso, que claro, en una época, era tu himno. Han pasado muchos años de eso. Te perturba oír los primeros acordes y el recuerdo ardiente y seco de la ruta del desierto al norte. Recuerdas. Fue hace tanto tiempo. De pronto, recuerdas algo concreto. Una madrina. Una señora rubia y felinesca, que cantaba en un pequeño club del centro. El club Tipuani. Un bar donde tu te sentabas y venían varios músicos y cantantes a tu mesa, de grupo en grupo y tocaban para tí. Una de ellos, no recuerdo su nombre, algo con Maravilla, se acercó a nosotros, resaqueados y felices a decirnos que nuestro amor sería eterno, o algo así. Una mujer que a doce cuadras podías ver que era una mujer sola. Amor de oropel, de medianoche. Doradito pintado.

Sin embargo la recuerdo. Y el pianista de la orquesta comienza a tocar entre melodía y melodía, mientras habla el hombre micro. Toca Beethoven. Toca las nocturnas de Chopin. El Claro de luna. Volteo a mirarlo, me estás jodiento, pienso, tiene que estar jodiendo, esto es una cacha. En cambio, veo al pianista más melancólico del mundo, tocando estas joyas en su organo Yamaha. Solísimo. En el fondo del mar. Me dí cuenta entonces de que estaba en peligro. En peligro de ojo aguado. La música es demasiado fuerte y muchas veces me hace llorar. Lo que no me molesta, pero es demasiado anecdótico. Prefiero que me pase a solas. El hombre micro entonces pregunta por quiénes son los cumpleañeros de la noche, y recuerdo a mi hermana Syl, que ahora vive en Miami, y, no está ya aquí, y que bailaba tanto siempre y tan bonito, tan hija de la fiesta ella...y el ojo que llora es ahora una realidad. Te haces la loca, como siempre, miras más allá mientras el ojo reabsorbe. Por favor, cerveza.

Gracias a Dios pasan el Alcatráz y con esto no hay quién llore. De todas formas celebro y meto bulla, porque quiero divertirme, porque quiero celebrar a mi viejo y a mi hermana. Y además porque suelo ser muy buena compañía, si me llevas a un velorio, lloro. Si me llevas a un concierto, lo disfruto. Pero este cerebro traidor se las ha arreglado para recordar a mi hermano chiquito, bailando en Ica con mi vieja, en el único recuerdo que tengo de él bailando feliz con mi mamá. Bailaban breakdance en la discoteca de un hotel, en Ica. Mucha más cerveza. Así. Gracias.

Nostalgikón. Escapo a la calle a fumar un pucho. Tocan Illaryllariyé y se, como hace 15 años, que mientras toquen esa canción no me estoy perdiendo de nada.

Quiero celebrar con mi viejo. Con mi hermana. Con su amiga.

Por qué estoy recordando todo esto.

No lo sé.



Lo sé muy bien.

*

15 comentarios:

Terapeuta Indigo dijo...

estoy seguro q este es el segundo y ultimo dia santo que estaremos alejados...te amo kareen , no hay nadie como tú

peregrinoinmovil dijo...

Estos días de celebración impuesta son una buena mierda.

Nos leemos.

K. dijo...

Hola amigos.
Q días del karaxo.
Abrazos.
K.

Alonso Alegría dijo...

Precioso, conmovedor, real. Envidiable, intenso, auténtico. AA

K. dijo...

Gracias, Alo.
Abrazos grandes,
K.

rR. dijo...

san valentin me vale un rabano!


...cualqiera pasa la voz para unos carajos en pisco o pisco con carajos o qe carajos con el pisco o alguna otra forma combinable.

rR. dijo...

con tanto valetinrabanocarajospisco olvide saludar! jejejejejeje


hi. gud bai.


(...)

Anónimo dijo...

Los cuerpos se divierten.
No se hacen preguntas
Solo bailan, comen, ríen y cantan.
El espíritu
todo lo absorbe,
todo lo siente,
todo lo recuerda,
todo lo percibe.
Cada color cuenta, las luces, los rostros, el sudor las ropas, los sonidos.
Los recuerdos duros y crueles son como disparos en nuestra sien
Los recuerdos bellos son como soñados jardines de amapolas de todos los colores.
Cuántas veces nos hemos quedado solos en medio de multitudes de gemidos.
Cuántas veces las olas reventaron en nuestro corazón y nos morimos ahogados en la profundidad más oscura de la mentira.
Y seguimos solos.
Como mutantes aventajados en el dolor, que anhelan ver el sol.
Solo somos espíritus encadenados en estos cuerpos que bailan, comen ríen y cantan

El Criticon dijo...

...que stress.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola K, al leer en tus "Descubrimientos weberos"el blog "Tu vida es puro teatro", me decepciono con el autor, no tanto cuando éste escribe "Oquendo y Amat",mostrando así, a mi entender,que no está tan familiarizado que se diga con el poeta como pretende en su nota, sino cuando opta por no publicar mi corrección de "Oquendo DE Amat".
Un saludo.
SILVIO.

Jorge Ampuero dijo...

No me gusta San Valentín, pero si cosas como ésta que escribes. Te linkeo en mi blog. Nos leemos.

Salud!

MUA - Jime Lindi dijo...

INCREIBLE MUÑECA. ¿QUÉ? INCREÍBLE. ME ENCANTÓ.
LOG YOU

Anónimo dijo...

Cuando sale tu libro?
Sergio.

gucho lakra dijo...

auténticamente cierto!

Anónimo dijo...

Gran post. No se puede esperar a leer los siguientes:)