martes, 29 de abril de 2008

Adiós Buenos Aires, por ahora

Hay varios que ya lo leyeron, no me parece tan bueno como estilo pero me gusta el contenido.
Viva Sarah !!!

Sarah Hellen, la santa mujer vampiro
Febrero 18, 2008 - Perú

Antes que nada, deben saber que todo en esta historia es real, incluso sus especulaciones. Todo peruano sabe quién es Sarah Hellen, la mujer vampiro.

Existe un lugar en Sudamérica que tiene nombre de aguardiente: la ciudad de Pisco.

Allí llegó hace 110 años una bellísima mujer, muerta hacía meses, acompañada por su esposo. El señor, adelgazado y afligido por la muerte y los meses de sal, hizo un depósito de dinero a la autoridad del puerto antes de preguntar si podía y dónde enterrar a su esposa. Después de lo cual se dirigió al cementerio, a darle -por fin- sepultura a la navegante.
Cuentan que Pisco, tierra de temblores, tembló esa mañana como tantas otras, trastabillaron los pocos que ayudaban al extranjero misterioso a enterrar a su mujer . Y el destino que perseguía a Sarah se reveló una vez más. Una mujer bellísima, pelirroja, pálida como la porcelana, fresca como dormida, asomó desde el ataúd y miró a los hombres desde sus verdes ojos muertos. Rabia, mar, miedo. Los hombres salieron corriendo, anunciando que había llegado a la ciudad la esposa de Drácula .
Cuentan que John Roberts, su esposo, la tuvo que enterrar con sus propias manos. Luego mandó a hacer una lápida sencilla que rezaba como un conjuro de protección contra la soledad y los apuros de la nostalgia Sarah Hellen, beloved wife. Al día siguiente, partió para no volver a ser visto jamás en el puerto perdido de la ciudad de Pisco, en el Perú, en la salvaje Latinoamérica.
Mr. Roberts, al igual que su esposa, era natural de Blackburn (Quemadura Negra), Inglaterra. Era el inicio del 1900 , y el catolicismo asolaba el continente. Sarah era distinguida por su belleza y cualidades en el silencio y la observación de las cosas más pequeñas, lo que la hizo conocedora de hierbas y raíces. Todo el pueblo se había beneficiado en algún momento de su ignorante sabiduría. Todos habían bebido algún té que los salvara de las urgencias estomacales, o habían olido alguna hierba que disipara, como por arte de magia, el dolor menstrual de las mujeres. Lo que no quedó registrado fue el detonante. En qué momento el pueblo, antes pacífico con la mujer, se giró en contra de ella con la ferocidad que sólo generan el fanatismo y la superioridad numérica. Fue acusada de bruja. Y muerta por linchamiento. Nada pudieron las súplicas desesperadas del esposo que la acompañara luego en su exilio en alta mar.
Pero Sarah, al ver la hipocresía de las víboras que ella misma había curado y que ahora la mordían a muerte, hizo un alto en su martirio. Y juró en voz alta:



Pueblo maldito, yo volveré un día en cien años, y no tendré paz hasta vengarme de cada uno de ustedes.

Esto fue demasiado.

Indignados, pueblerinos y autoridades prohibieron a los familiares de la atrevida demoníaca enterrarla en ningún punto de Inglaterra. No era el fin del mundo, la enterrarían en Francia. Pero al llegar allá, se encontraron con un pueblo que los rechazaba terminantemente, que no permitiría a la hereje poner una sola tabla en esas tierras bendecidas por el señor. La fama de Sara los precedía. Y fue así como comenzó la travesía de la bruja muerta y su esposo en alta mar, Mar de Nadie, hacia cualquier lugar que les permitiera tener una sepultura cristiana.
España no la quiso, naturalmente. Tampoco Portugal. No tenía sentido seguir intentando en Europa. La noticia de la bella bruja vengativa había corrido por todo el territorio, había mutado en diferentes lenguas y ya todos los puertos estaban advertidos. Habría que cruzar el mar.
***

Sin embargo, en Venezuela no los aceptaron. Tampoco en las Guyanas o en Surinam, lugares tan remotos para John como para los mismos latinoamericanos. Ni siquiera en Brasil pudo enterrar a su solitaria esposa. Tampoco en Uruguay, ni en la vasta Argentina. Hubo que cruzar el mar imposible de Magallanes. Pero en Chile ya estaban advertidos, y como gente seria que son sus carabineros, les indicaron que de ninguna manera, señor, llévese usted a su señora al Perú a ver si tiene suerte, total, esa es tierra de brujos, púh.

Tierra de Brujos. Era verdad. Lo había oído alguna vez. Perú.

Llegó así al puerto de Pisco. Habría de desaparecer discretamente al atardecer del día siguiente. Nadie lo vio despedirse de esa mujer a la que había amado tanto que la había acompañado en la muerte hasta el fin del mundo, no fuera a sentirse sola o perderse por ahí. En la tarde gris ajustó su chalina, sintió soltarse las amarras y miró el horizonte helado, sin volver la cabeza atrás.
La que se quedó sentada a la orilla de la tumba de Sara Hellen, fue la leyenda de su osadía. No se sabe cómo, el pueblo de Pisco, perdido de la mano de Dios, se enteró de la oscura travesía de la hermosa extranjera muerta y de su esposo que, como alma en pena, la había acompañado a donde el Diablo perdió el poncho, como se dice por estas tierras, para enterrarla. También supieron de su amenaza de volver en cien años. Tal vez la historia corrió con los hombres que escaparon durante el temblor al ver el cuerpo inmaculado , el cabello de fuego saludando desde el féretro transoceánico.

El asunto es que Pisco nunca la olvidó.

Nunca.

Pasaron cien años. Su historia se trastocó un poco. Se dijo que era la amante del Diablo. Que la habían visto deambulando a orillas de la carretera, con un vestido blanco. Que engañaba a los conductores. Que los hechizaba para dormirlos. Que la habían visto volando sobre el cementerio en las noches de luna para luego desaparecer en gases verdes. Y los hijos de los hijos de los pisqueños que vivieron el temblor que descubrió a Sara en el cementerio cien años antes, la esperaron sin chistar cien años después, estaca en mano, en la puerta de su tumba.

Todo el pueblo esperó a Sara Hellen resucitar esa noche en el cementerio. El gobierno de turno, corruptísimo y tirano, aprovechó inteligentemente el suceso y enviaron camiones de prensa al lugar de los hechos, creando una de las más grandes cortinas de humo de la historia. La vigilia por la Mujer de Drácula fue vista en el mundo entero. Todos los brujos del país y varios otros que viajaron desde Bolivia y Ecuador realizaron ante los ojos alucinados del mundo sus danzas y rituales cargados de ajos y estampitas, escupiendo aguardientes en lenguas olvidadas, con el fin de mantener a la muerta bien muerta y dentro de su caja.
Curiosamente, pasó la noche y Sara Hellen no salió de su tumba. Los brujos confirmaron con ello la eficacia de sus rituales protectores contra las mujeres vampiro. El pueblo, por primera vez, comenzó a olvidarla.

Pasaron diez años más.

El año pasado, el mismo tirano que la había utilizado para desviar la atención de los horrendos crímenes cometidos durante su mandato, cayó preso en Chile, pedido por la INTERPOL. En esos días, un terremoto terrible azotó el Perú. Este no fue un temblor. Fue un gran terremoto. Su epicentro fue en el mar, en las costas de Pisco. La ciudad entera se desplomó. Las antiguas construcciones de adobe, clásicas coloniales, crujieron y colapsaron. Muchísima gente murió. Incluso en el cementerio los muertos parecían morirse de nuevo, por que se rajaron toditos los largos pabellones centenarios, dejando a los muertitos expuestos a la impúdica desnudez de la modernidad. Llegaron las cámaras para confirmar el desastre en el camposanto. Alguien ya corría con la noticia. Blanca, inmaculada, incólume. La tumba de la mujer vampiro, Sara Hellen, está intacta. La única que quedó intacta.

Y así, Sara ha vuelto al imaginario popular. Pero ya no se la ve cual jinetera ectoplásmica en periplos de carretera. Ni tampoco se la espera en la puerta de su última morada por si acaso se levante para agarrarla a garrotazos. Ahora hay pequeñas plaquitas que, discretas, la acompañan. Gracias Sarita, por el milagro concedido. Muchas Gracias Sara Hellen, por curar a mi hijito. O simplemente, Gracias, Sara. Para la gente del pueblo de Pisco, tierra de temblores y aguardiente, la pureza del sepulcro es suficiente prueba de que la mujer repudiada de los mares sea digna de confianza y veneración. Y qué mayor prueba de bondad de la santa sino la devoción de su esposo, que habiéndola podido dejar abandonada a los tiburones en las profundidades del mar de nadie, la trajo hasta el fin del mundo para que pudiera descansar. A un pueblo acostumbrado a los brujos y amante de las mujeres bonitas. Un pueblo gentil con los extranjeros que por pobre sabe ofrecer una segunda oportunidad.

A este paso, Sarita Hellen un día será la santa patrona de Pisco.

Y tal vez la santa mujer vampiro los proteja de verdad, por ser el único pueblo que la supo amar.

(Enviado por: K.)

sábado, 12 de abril de 2008

Memorias del Tuc y del Tiempo de la Kontra, I.

Empecé a enseñar en el conservatorio. Suena súper, ah? Conservatorio de iniciación actoral. Encima enseño actuación ahí. Estilos 1. Comedia del arte y teatro griego. Esa koche. Esto es algo que siempre quise hacer, y me gusta muchísimo.

Para mí, una escuela de teatro, es una suerte de Hogwarts. Ok, si sólo has visto las películas de la Rowling, te estás perdiendo de vivir un clásico de la literatura contemporánea. Al menos un mega best seller. La Sherloc Holmes de nuestra generación. La Julio Verne. En fin. Hogwarts es una escuela de magia. Un castillo con corredores secretos. Con bosque encantados. Con tesoros escondidos por los miembros de la institución y otros, escondidos por alumnos. Hace siglos o hace sólo pocos minutos por algún ente discreto. Nunca sabes quién es quién, y sin embargo haces amigos. De los mejores. Cualquier puerta esconde un día una sala vacía, otro día es la puerta a otra era, o a otro país, o a la boca de un moustruo. Tal cual una escuela de teatro.


Yuyachkani, Amarcord. Significan yo recuerdo.


La casona del TUC en el Jirón Camaná, es hoy un buque a medio hundir. Terminémosla. En las playas del olvido. Tiene el mismo aspecto que cualquier casa abandonada, pero un orden misterioso le da mas bien el aire de un manicomio. Abandonado. O tal vez los locos están comiendo en alguna otra sala , en una de esas que aparecen después de que abres una de esas puertas de las que te hablé. Con don Teo y Michita, por ejemplo, que ya pasaron a mejor vida y seguro siguen allí al fondo cocinando sus aguaditos de molleja y apio, tan horribles, tan de viejo, tan llenos de desamor. Pero son sólo aparencias. Es que ya están viejitos, y se les acabó la ilusión para gastar en la comida. Se sabe que Michita además nunca conoció las delicias del los hombres y siempre cocinó así, un poco desabrido. Pero ella es un sol, pequeñita, enjuta, rota y hongueada como cualquier cosa que vive en el centro más de diez años. Imaginate ella. Cuántos tendrá. Pequeñita como sus perritos de aguas, tuertos de cólera. Don Teo, su hermano, lleva la cuenta de los locos del olvido. Apunta en sus papelitos. En su agendita. En todos lados apunta don Teo y ata con liguitas. Últimamente, se le pierde todo, las ideas, las memorias. Yo estuve en Europa! Fuí en exitazo... cuándo? Cuándo fué, cuándo... Terminaste mamita, no importa hijita, tu tranquila, tú me pagas cuando puedas. Don Teíto chamullo, después me estabas cobrando como a cualquier mortal. Así como les cobras ahora a los loquitos imaginarios. Bisnes son bisnes.

El cuartito que era la cafetería quedaba ad portas del lugar más misterioso del antiguo Tuc, el Pozo. El cuarto del fondo del pasadizo abierto de la casona. Elevado del resto de la casa. Había que subir unas escaleras hacia él porque ése salón había sido construído después, muchos años después sobre lo que originalmente había sido el pozo de la casa. El pozo estaba ahí debajo. Se decía, que el pozo era maldito por que ahí se caía la gente. Otros descartaban la maldición y lo atribuían a que en el tiempo de los chilenos se había enterrado gente allí. Y hay quienes dicen que también antes y después. Lo cierto, es que el pozo emanaba una energía rara, un silencio extraño en el corazón de Lima. Un cardiólogo dijo un soplo. El pozo era súper especial. Lo percibías desde la primera vez que entrabas ahí. El techo era medio traicionero y en invierno hacía mucho frío y en verano era el Viet cong. El suelo era de cemento pulido. Todo estaba pintado de negro. Todo negro como el teatro, como el olvido. Allí estaba también el salón donde guardaban el vestuario, éter de veintipico años. Todo llamaba al misterio en esa esquina de la casa. Allí se entrenaba a muerte y se aprendía a morir, literalmente. Era importante comprender eso para actuar, la muerte. Por que en la conciencia de ella está la fuerza del coraje para la vida. Se pensaba mucho en la muerte en el Pozo. Se la nombraba y definitivamente, se conversaba con los muertos. Incluso los más escépticos tenían una historia que contar. El pozo estaba vivo, poseído, o algo. Tenía historia, latía y mutaba. Tal cual un buen actor en escena.

Esta era la zona manga de la casa. Luego de seguir el corredor a techo abierto llegabas por un lado a los baños y por otro a un pequeño solar donde estaba el salón de danza, la biblioteca, otros baños, el salón de música y el escenario. En ese patio nos tirábamos agotados, destruídos, deshidratados y felices a morir mirando el cielo azul con sus nubes vagas y sus gallinazos vaguísimos volando en círculos sobre nosotros. En círculos también bajó volando hasta abajo cerquita cerquita un helicóptero en el tiempo de fujirata, un compañero tuvo la teatral idea de dejar 17 rosas rojas en la tumba de los caídos en la toma de la embajada de japón, creo que catorce por los terrucos y tres por los civiles y lo quisieron meter preso. Y se dió a la fuga. Fué noticia en su tiempo. Y bajaron helicópteros en círculos al patio para que los viéramos, y tomában fotos, así de cerca estaban. Nosotros hicimos pichulitas al helicóptero a pesar de lo de Maritza Garrido Lecca (Profesora de ballet del Tuc de la cúpula de Sendero ) por lo que tal vez nos tenían tan vigiladitos. Nosotros, en respuesta, fundamos el CGP, Cuidado Gente de Paz,e íbamos a molestar a todas las marchas. A veces estábamos en clase, esperábamos la hora de la marcha y nos retirábamos para marchar. Siempre era a pocas cuadras. Lo hacíamos en clases teóricas o en la clase de música, por que el profe Delucchi era demasiado sabio y sabía bien que el arte no es sólo salón y encierro. A veces daba lo mismo, porque se metía el humo de las bombas lacrimógenas a los salones y había que salir corriendo a mojar trapitos en agua y respirar así y sólo así. Mejor era respirarlo con justa razón protestando en la calle por un Perú sin cortinas de humo.

Al tirano lo bajamos nosotros, los estudiantes, la calle, los humanistas, los que seguían su intuición y buscaban la verdad. Que lindo creer eso. Total ya cuando uno es fantasma ya no importa tanto cómo fué la historia.

miércoles, 9 de abril de 2008

Como si tuviera 7 miedo de mi

Ya lo sabía hace tiempo. Ya había recibido la noticia antes y siempre mirando en tus ojos, para ver si es verdad, para saber que es una broma, pero no tus ojos castaños ahí como siempre, sosteniendo todas las verdades. La verdad es que cada vez que lo confirmábamos era el mismo pánico, la sensación de desamparo A dónde te vas cómo que te vas te vas vas a estar mejor si vas a estar mejor, pero vuelves, siempre vuelves y ahora podemos hablar horas no es como antes, si, no es como antes....
Como antes, como cuando tomabamos termos enteros de café para morir de no sé que infarto a la cafeína, como antes como antes el aeropuerto te vas te fuiste te vas con todo el barrio con toda la noche con mi sobrina tu casa mi casa te vas y Lima ya nunca más la misma nunca más te fuiste con su neblina con todos sus malecones con todos los poetas que se desangran en las esquinas te fuiste silvita más allá del polvo y el presente te fuiste
Y es que me venían cantando con que te ibas con que te ibas, yo sabía que te ibas , tal vez en años pero te irías por que mamá Cati que todo lo sabe hacer hasta coser almas lo estaba preparando todo por tu bien hijita por tu bien gracias mamá Cati gracias chocolate con leche noche fría mamá en huelga enferma enferma gracias mamá Cati gracias casa amiga gracias Silvia gracias Paula gracias por que me enseñan que las mujeres son buenas y son sabias y viven en manadas y así se curan y avanzan gracias gracias gracias
Soy cobarde cobarde no te ví no te ví no pude me pregunto si seré igual mañana con las cosas serias y si seré capáz de abandonarte solo por no ver mi propia pena miedo de mi
Trato de escribir y no puedo no hay palabras no hay. Siempre hay teléfonos una tarjetita y hablas horas hablas horas con tu hermana tu amiga tu hermana todo está bien está cerca Miami es cerca te trepas a una chapita y llegas es aquí nomás vas y vuelves los aviones no se caen cuando vienen de USA. Tu tienes documentos no te persiguen los perros en las fronteras tu te vas tu te vas con tu familia protegida a la tierra de la oportunidad y el absurdo
No dudo de que estarás bien. Estarás bien estarás mejor que nunca. Soy bruja no te olvides haces bien. Es solo el loco calato que dejas aquí andando sin malecones sin niebla cada día más disuelto se va mi loco se pierde adiós noche adiós casa en chama adiós etapa adiós.

Todo va a estar bien.
Todo va a estar bien.

Todo
va
a
estar
bien
.

PD: Si alguien conoce de boletos baratos y seguros a Miami, q avise por favor.

viernes, 4 de abril de 2008

Para encajar en Asia

Para información de los lectores internacionales, no estamos hablando del continente de oriente sino de un minúsculo grupo de playitas al sur de Lima donde veranean los que gobiernan y gobernarán el país. Y sus babies de todo tipo, hijos, amantes , perros y juguetes. He descubierto ciertos códigos sociales que Ud. no debe equivocar en caso de querer encajar en esta cazuela de poder y apariencia.

1ro.
El tráfico.
A ver si nos entendemos. Nada de clásicos. Su auto tiene que ser moderno. Caro. Muy rápido y con air bag porque ya sabes lo que es la carretera al sur. Tiene que contar mínimo con Rimac seguros, o seguros Pacífico, para que cualquier cosa vengan rapidito a encontrarlo.
Si es hombre, la cosa es simple. Camioneta. Enorme. De hombre. No va a ser tan cojudo y comprarse una de mujer. Si prefiere un sedán, mínimo, debe ser un Audi, un Mercedes, un BMW. Repito: del año. Especialmente con lo de los BMVs. No se vaya a aparecer con uno de esos que dan vueltas todavía en Lima, de los 80s - horror - y con una sonrisa triunfal en la cara. No sea kojudo.
Si es mujer, nada de sedanes. Qué cosa. Una es frágil, activa, fuerte a la vez, moderna, atareadísima y cornuda. Camionetita. Super chic. Todo terreno en tacos. Fundamental, lentes oscuros. Ud no desea que esos misios asquerosos, cholos y cholas envidiosos y horribles encuentren su mirada. Importante: Aprenda el gesto de aj- que - harta - estoy - de - todo - lo - que - me - rodea- en - este- momento- traiganme- un bayleys frappé. Maneje como si trabajara para Heidi Fleiss. Queda asolutamente sobreentendido el uso y abuso de el aire acondicionado y un equipo de alta fidelidad. Ud. JAMAS escuchará radio. Bajo ninguna circunstancia. Si es Ud. profesional , tras un desastre, nada de RPP. Tomará Ud. su blueberry e ingresará a internet para saber que dicen las cadenas internacionales del asunto.
Si es Ud. platuda nada más, llamará a papá, o a su esposo.

Como sea, y bajo cualquier circunstancia, sobre todo en las más adversas, maneje Ud. como una bestia. Aprenda a considerar - de una vez- que todos esos seres que, inevitablemente comparten la calzada con Ud. son llamas. No importa el color o condición social. Si no tiene un auto como el suyo es un pobre diablo que debe por lógica y conseciencia, cederle el paso. Además se trata de alguien a quien Ud. Jamás voverá a ver. Las combis pueden atropellar gente y no les pasa nada, pero cuando los chocan tienen que pagar su camioneta, así que tambien ellos tienen claro que deben cederle el paso. Que no lo vean cediendo el paso a los de a pie. Nadie querrá hacer negocios con Ud.
Si se encuentra con otro auto fino, del año o no, o peor aun, una camioneta de las de su clase, acelere. Cierre. Esquive. Trépese la berma.- Cualquier cosa con tal de no terminar lado a lado en el siguiente semáforo. Recuerde, Ud. está siempre un paso más allá.

Si es Ud. Una fémina, sea histérica, los demás verán en su gesto, en la altura de su camioneta y en sus lunas cerradas lo inaccesible que es Ud. al resto de mortales. Eso le dará clase. A partir del peaje de Pucusana puede ud bajar las lunas si quiere. Incluso, sonreir.

Importante
Por favor, si no la tiene aun, consígase una amante YA. Mínimo 10 años menor que su esposa. Flaquita. Chibola. Si no se puede o , peror aún, le gustan mayores, debe Ud. conseguirse una sumamente atractiva. De ninguna manera una que no lo sea, ni joven ni vieja (35). Prohibido enamorarse de la amante, dejar que la amante o la esposa armen escándalos, prohibido perderlo todo en el divorcio!!! Ojo con esto. Será difícil reingresar al medio después de una desplumada femenina.

2do.
Vestuario de día de campo
Si lo invitan a un día campestre, no la cague: jean (Azul)finísimo y carísimo y blusa, camisa o polo blanco. No la cague con zapatos negros. Mujeres: nada demasiado apretado, o será tarde o temprano considerada una bataclana, y luego ya no importará que traiga Ud. puesto porque llevará para el resto siempre encima los escotes excesivos, las lentejuelas, los senos de hooters y revolcón en el pasadiso. Nada de mariage con Ud. Ojo con esto. No se juegue el futuro por una tanga de verano.

Seguiré investigando el campo.
Próximas indicaciones.
Cualquier duda sobre gustos musicales, contáctenos en
http://www.pobrediablo.com/


Hasta pronto.

martes, 1 de abril de 2008

Encontré esto en internet

No lo había visto nunca antes. Es del grupo Angeldemonio. El que entiende, que entienda. Me gustó mucho.

viernes, 28 de marzo de 2008

Ya se pueden dejar comentarios en el concurso de posts

Así que haga klik akí para ir derechito donde Sarah Hellen a dejar su comentario. A qué va todo esto? A que tienen que leer el komment que ha dejado un hijo de Pisco. Es demasiado. Que lo disfruten. El Perú es alucinante.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Muy-muys kósmicos



Bueno, la cosa es así, tal cual lo muestran estos modelitos a escala. Grande la tierra, ¿ah? Buena parejita con Venus. Eso sí, es la única pelotita azul moteado que verán en adelante. El correo me lo envió mi amiga C. (vea su web) . C. es fotógrafa. Hablamos horas por las noches desde que descubrimos el teléfono.(Nuestra Tierrita y sus primitos)


Ahora nos está dando por filosofar con fluída lucidez. La otra noche le decía al teléfono mi frase de batalla Somos el comején del Kósmos, el virus, el hongo de la tierra. Mi amiga, lúcida, brillante, me dice, Qué hongos, Muy - Muys. Cabrazos encima, con nuestras paletitas, haciendo nuestro hueco en la arena cuando tenemos miedo. (Los mayores)


Peor que las avestruces. (El sol)

Ahora, el mensaje de este correo es interesante.
Una kadena kualkiera, pero al final te pregunta, ¿Ya viste de qué tamaño eres? (El Sol y los que le pegan en el colegio. Júpiter es del tamaño de un cuarto de pixel. La tierra ya no se ve)





¿De qué tamaño es tu Dios?
(El grandote que nos pega en el patio es ese gordito naranja a los pies de Betelgeuse. El sol no lo ves pero ahí está. Mide un cuarto de pixel.)





Yo te pregunto, con fondo de Héctor...
(Foto tomada por el Hubble, Galaxias. Osea, varias Vía lácteas, y otras mucho más grandes. )



¿De qué tamaño es tu amor?
(Sector ''oscuro'' del universo.)

domingo, 16 de marzo de 2008

El efecto kamión de Marion Kotillard o Kojuracconto Zoocial 1

Agradeciendo desde mi más profunda cholitud a Mmsll. (es así?) Marion el hecho de que gracias a ella mi blog ha vuelto a tener cierto flow, he decidido crear este post social. En honor a ella, además, porque parece que por aquí estamos todos contentos con que Marion lo pase lindo. Que chupe helado, que lleve joyita y traje de sirena de Gautier, que diga lo que le da la gana y sobre todo que hable tan pésimísimamente el casto idioma inglich. Dilo todo, linda, como te dé la gana. Aquí te apoyamos. Nomás no te vuelvas republican.

Lo triste del cibersepacio es que todavía no llegan los koktelitos a tiempo y uno no puede verse a los ojos cuando, como en una ocasión como esta ,es introducido. En fin, con ustedes...
El Církulo Kósmiko de algunos de los Kojudos más Lúcidos, registrados oficialmente en Kojudópolis...

... A ver... ¿a tí ya te está llegando al órgano que se hable tanto de esta fulana q dizque actúa?... Si actuar es facilito, sólo hay que ser bien puta o bien borracho? No, no, Dama, caballero. Se equivoca. Los invito a conocer el submundo de mi Lindimismayo...de su mismidad...de su laberinto interno en el que corre a vida o muerte un animal rastrero, salta, vuela, se está convirtiendo en mito-mariposa, es duro, es difícil, es incierto...es hermoso...

...Más concretamente... si después de eso eres tan burro que todavía crees que el rollo del actor es sólo cosa de hacerse rollos y resolverlos para ser más sexy o interesante o querido... pasa a espiar un poco lo que hacen los actores en caliente, cómo entrenan, cuál es el rollo real que se busca resolver en escena. Teatro Secreto es sólo para actores y es un blog casi nuevo. Si no eres actor, pasa y espía caleta. Y si interrumpes aporta, pero no jodas. Rigor. Verdad. Etica. Repetición. Amor.

...Los gustos, son los gustos. Y para mí, S. , es de cortarte el aliento. En escena es extraordinaria. Y ahora resulta que también lo es, para mí, escribiendo. Si lo suyo es el exilio, el destierro voluntario y el añorar muy entre líneas, el sol, no se pierda esta bitácora de amor, soledad, reflexión y experiencia desde el corazón de Londres. Sin Mar. Súmele a eso una fuerte dosis de humor pensante...No se lo pierda.

... Ahora, si lo suyo son los pesos pesados de la literatura váyase a ver el blog de José Antonio Galloso, poeta y narrador de barrio, prosa hermosa y concreta, hombre sin tiempo, arquero que el fútbol se perdió...

...o visite a Rocagliolo y muérase de risa y relfexión...

... o comprenda a Artaud de una vez por todas a través de Pablo, el entrañable... Me gusta ese blog... es caletísimo...

...Si quiere saber de teatro, le presento a Mr. Cesar de María. Mr. Alonso Alegría no tiene blog personal por el momento, pero pueden saber lo que pasará en Mi Novela Favorita haciendo click ahí. Tienen demos y todo... Vea una visión completa del mundo del teatro desde el extranjero Misti...

Chicas demasiado sexies? sesiones extraordinarias? Pensamiento? Todo junto? Por aquí. Es Intenso. Atención cardiacos/as.

Eres, acaso, intolerante a la lactosa? No puedes ni pensar en la leche? Te gustaron las nenas desde jóven? Esta página es para tí. Convérsalo con la reinadecapitada. Lindo blog. De tono rosa ácido. Fuera de vainas, no sólo va por ahí la cosa. Ese es sólo un matíz. Es crónica urbano-personal. Muy bueno.

Ya termino este primer Kojuracconto Zoocial. Dos más:

La nena de Séptima Madrugada no la conozco, pero escribe muy bien.

Si ha estado confundido, desorientado, sin valor, sin luz, sin agua o desagüe, no deje de visitar la página que lo Iluminará. Si tiene un niño índigo, rainbow o whatever, tampoco se lo pierda. Tal vez Ud. mismo es un Indigón y sigue pensando que es sólo un antizoocial incomprendido.

Ya viene el Kojuracconto Zoocial parte dos.
Es que son muchos y están buenos.

viernes, 29 de febrero de 2008

Como ser la mujer más inteligente del mundo

Esto me lo mandó mi amiga T. Está muy bueno el recordatorio.

CÓMO SER LA MUJER MÁS INTELIGENTE DEL MUNDO....
Las mujeres inteligentes saben que....
Dios creó las citas para que las mujeres puedandescubrir las características negativas de un hombre antes de involucrarse con él, NO DESPUES.
Las mujeres inteligentes saben que ...
Si siempre vuelves con el hombre equivocado, talvez no tengas la oportunidad de conocer al hombre correcto.
Las mujeres inteligentes saben que ...
Las palabras 'Te quiero' no salen con facilidadó rapidez de la boca de un hombre sincero.
Las mujeres inteligentes saben que ...
Aunque ella sea la mujer adecuada, el hombre equivocado siempre será el hombre equivocado.
Las mujeres inteligentes saben que ...
Todo hombre que no sabe 'lo que quiere' no merece lo que tiene.
Las mujeres inteligentes saben que ...
Si los hombres equivocados siempre te encuentran, es porque das las señales equivocadas.
Las mujeres inteligentes saben que ...
A menos que tengas conexiones con la Interpol,debes pensarlo dos vecesantes de salir con un hombre mujeriego.
Las mujeres inteligentes saben que ...
Esperar que un hombre cambie es como esperar queuno gane la lotería.
Las mujeres inteligentes saben que ...
Algunos hombres cambian, pero cuando lo hacentambién cambian de mujer.
Las mujeres inteligentes saben que ...
No es inteligente aferrarse al dolor.

MUJER RECUERDA SIEMPRE ...Luce bonita, no importa si vas sólo a tu trabajo...no sé sabe si caminoa este encontrarás a alguien que se fije en tu caminar. Proyecta siempre que te sientes bonita. Una mujer no sólo es bonitacuando usa ropas caras ó trae un buen maquillaje...Una mujer refleja en la cara lo bonita que sesiente si se muestra segura de sí misma al caminar! .

UNA MUJER DEBE TENER....El valor necesario para alejarse cuando no la aman. Libertad económica suficiente para irse y rentar un lugar propio, incluso si nunca lo desea o lo necesita. Una etapa de juventud que dejar atrás con gusto. Un pasado suficientemente rico en experiencias, como para ser contado al llegar a una edad avanzada. La certeza de que seguramente llegará a una edad avanzada y tener dinero guardado en el banco, suficiente para no depender de nadie. Un equipo completo de destornilladores, taladro... y al menos un brassier negro de encaje. Un hermoso mueble en casa, que no perteneció a nadie en la familia. Un e-mail en donde recibir y enviar frases de aliento. Un juego de vajilla para ocho personas, copas y la receta para una cenaque haga espléndidamente a sus invitados. Una rutina de cuidado de la piel, un plan de ejercicios y un proyecto para enfrentar aquellas facetas de la vida que no mejoran después de los 30. Un inicio sólido en una carrera que le encanta, Una relación satisfactoria.

TODA MUJER DEBE SABER:
-Cómo enamorarse sin dejar de ser ella misma.
-Lo que quiere con respecto a tener hijos
-Cómo: renunciar a un trabajo, terminar con un novio y confrontar a un amigo sin arruinar una amistad.
-Cuándo intentarlo todo... y cuándo alejarse.
-Cómo pasarla de maravilla en una fiesta a la que no deseaba asistir.
-Cómo pedir algo que realmente desee de maneraque casi seguramente lo consiga.
-Tiene que entender que no puede modificar el ancho de sus muslos ó suscaderas, ó la forma de ser de sus padres.
-Que su niñez pudo no ser perfecta... pero ya terminó.
-Lo que podría o no podría hacer por amor... ó debería o no.
-Como vivir sola... aun si le desagrada.
-Debe saber en quién confiar y en quién no.
-A dónde ir: a sentarse con su mejor amiga o a una agradable cabaña en la playa, cuando su alma necesita alimentarse y tranquilizarse.

Señor: Aquí te presento a mi amiga para que la bendigas, la cuides y le enseñes a vivir. Tú que sabes lo que vive, lo que le preocupa, lo que siente, loque piensa, lo que anhela, lo que le falta y lo que desea.Tú que sabes cuándo llora, cuando ríe, cuando está en soledad. Cuídala,protégela, anímale a seguir adelante; acompáñala siempre.
NOTA: No olvides que lo ideal sería lograr tener todo, pero aunque sólo leas la lista y te sientas identificada en algo, estas en buen camino.Nunca pierdas la esperanza, de cada día lograr nuevas conquistas.-- talia navarro

lunes, 18 de febrero de 2008

darlings, post de concurso

Hagan clic aquí y encontrarán el post de la semana. Es sobre la darling nacional Sarah Hellen. Bruja excomulgada, refugiada, inmigrante, mujer vampiro, esposa de Drácula y santa moderna, para mayores señas. Si pueden, voten al final, en las estrellitas.
Los ama,
K.

viernes, 15 de febrero de 2008

kupido, grandísimo hijo de puta

Kupido, miserable mocoso agrandado e impúdico, qué te habrás creído viniendo a ilusionarlo a uno, pinchándonos con tu flechita cursi y poderosa, haciéndonos olvidar que el amor no es más que una reacción química creada con un único fin, que crezcamos y nos multipliquemos, como las ovejas mamíferas que somos, miserable rata alada, cómo no te atragantas de chocolatitos y te vas por un tubo, cabrón.
Como si uno tuviera la vida entera para andar por ahí suspirando y muriendo de esperanza en sabe Díos qué esquina oscura, como si el tiempo no corriera, como si las oportunidades fueran eternas, como si el amor fuera eterno. Cuando el amor puede ser eterno sólo de dos maneras: 1. Si es platónico, 2. Si es de lejos... Capullo calato, llenándonos los ojos de estrellas cuando la luna hace rato que se murió de un cuadro severo de stress...
Cómo serás de hijo de puta, tú y tu taparrabo marketero y tu permanente perfecta y acondicionada, me caes mal, tramposo, ilusionista, estafador.
El ser humano no es digno de aspirar al amor. El ser humano no es digno de iniciar la destrucción. El ser humano es imperfecto y ambicioso. Y ahí entras tú, metiche, polizonte.
Espero que pronto llegue una generación nueva, que te meta tus rositas importadas por el kulo, que rechaze el chocolate por droga y por hipócrita, que sepa lanzar sus propias flechas de amor. Una generación certera, dueña de sí misma, que aprenda a amar al humano como hay que amarlo, sin esperar nada de él por que lo más probable es que no te devuelva nada. Nada. Ilusión. Triquiñuela.
Grandísimo turista de la humanidad. Vete de una vez a tus playas paradisíacas donde el sol brilla todo el año y no deja marcada la piel. Vete con tus monigotes perfectos que siempre saben como acoger al amor. A ver si se mueren ahogados en piñas coladas.

Vete al karajo, Kupido estúpido.

domingo, 3 de febrero de 2008

Como una Reina - J.A.Galloso

El Mal Viaje, su último libro, ya está en todas partes. Hasta en Wong. Alucinante. La chapa que tenía José cuando lo conocí, era la de Perro , y he recordado esto mientras me recorría todo su - interesantísimo- blog en busca de este cuento. Poeta, ¿dónde está Como una reina? No sé, habría que buscarlo... No importa, valió la pena. Hace mucho que quería compartir con ustedes a mi escritor vivo preferido. El Poeta -como lo llamamos por aquí- ha publicado con varias editoriales, entre ellas Alfaguara. Caleta, despacito. Maleconero poderoso. El eterno canoso este merece su propio post, pero será otro día. Con ustedes...

PD: No sean zánganos !!! El cuento es largo, pero les juro que no podrán dejar de leerlo una vez que empiecen.

COMO UNA REINA

Bajó del autobús y se puso a caminar a través de las polvorientas calles de su barrio. La tarde caía sobre la urbe. El cielo gris se oscurecía sobre la línea de los cerros próximos. Llevaba una bolsa de papel entre los brazos. Avanzaba a paso lento, como si su mente se encontrara atrapada en espacios lejanos. Se detuvo frente a un teléfono público, colocó la bolsa entre los pies, sacó una moneda del bolsillo trasero del pantalón, la metió en la ranura metálica y marcó un número.

-¿Aló? -reconoció la voz fingida a través del auricular.
-¿Shirley? -preguntó y no pudo evitar fingir la propia. Era ya casi un acto natural.
-Sí, ¿quién habla?
-La Reina.
-¡Ay! Mírala a esta loca, ¿dónde has estado metida, oye?
-No sé, me dio la locura.
-¡Por eso te mandaste a mudar sin avisar!, ¡malagradecida!
-Discúlpame Shirley, no fue a propósito.
-¡Perra loca! Me tenías súper preocupada. Pensaba que te había pasado algo.
-Lo siento.-Pero, ¿cómo estás?, cuéntame, cuéntame.
-Estuve un poco mal, pero ya estoy mejor.
-¿Tienes algo?-No -dijo después de un segundo de silencio.
-¿De verdad?, ¿estás segura?-Ay, querida -dijo tratando de fingir buen ánimo-, ¿quién está segura de nada en estos días?
-¿Y, a dónde te fuiste?
-No muy lejos de tu casa, ¿por qué no apuntas la dirección?
-¿Ahora sí, no, ingrata?-Ya te dije que lo siento.
-Un ratito, voy por un lapicero.
-Rápido que se me acaba la moneda.
-Ya, listo. A ver, dime.Le dio la dirección.
-Pero, ¿de verdad estás bien?
-Sí, te lo juro.
-No sé por qué no te creo, Tienes una voz de muerta.
-De verdad, Shirley, todo está bien.
-¿No quieres que vaya a tú casa ahora mismo?, Mira que salgo al toque.
-No -le dijo-, esta noche no puedo, ya tengo planes, Pero por qué no te vienes mañana.
-Mañana, ¿cómo a qué hora?
-Como a las seis de la tarde estaría bien.
-¿Estás segura de que estás bien?
-Si amiguita, no te preocupes.
-Te quiero mucho.

La comunicación se cortó. Colgó el auricular. Una lágrima se descolgó lenta. Resbaló por la mejilla hasta el mentón y cayó sobre la tierra. Se limpió el rostro con una mano, recogió la bolsa de papel y retomó el paso a través de las calles del barrio. Las casas se sucedían en silencio. No había gente transitando por las pistas sin asfaltar. De vez en cuando se cruzaba con uno que otro transeúnte que, como todo el mundo, no podía evitar mirarlo de reojo. Siempre había sido así. Todo el mundo tenía que mirarlo. Las luces de los postes se encendieron. Sacó un manojo de llaves y se detuvo frente a una puerta. Entró a una casa muy pequeña. Las pesadas cortinas de lona estaban cerradas. Una gruesa biga de madera sostenía el techo de calaminas. El lugar se encontraba sumergido en la penumbra pero no encendió la luz. Olía a humo de cigarro y a polvo pegado en los muebles, en la ropa, en las paredes. Colocó la bolsa sobre la meza y se dejó caer sobre el único sillón. Estaba sumamente flaco. Más que nunca en su vida. Las extremidades largas y huesudas se estiraban como patas de araña. El pelo largo y negro le cubría la mitad del rostro e intensificaba las facciones de la parte descubierta. El pómulo salido. La piel oscura. La ceja depilada hasta quedar convertida en una línea negra que todos los días tenía que volver a pintar sobre los huesos toscos de la frente. Metió la mano al bolsillo del pantalón, extrajo una cajetilla de cigarros, la abrió, sacó uno y lo encendió. La flama del encendedor reveló la profunda oscuridad contenida en su mirada. El vacío y la tristeza parecían habitar en cada uno de sus movimientos. La flama reveló también, esas manos de dedos largos y chuecos. Fumaba con mucha paciencia, con la mirada perdida en el cielo raso.

* * *
Crecer había sido duro. Cada año había sido un siglo de dolor constante y de reparo, de descubrimiento paulatino de esa verdad atroz que sería su felicidad única y también su cruz. Cada año interminable en esa casa, en esa escuela, como si hubiera nacido para no ver jamás la luz del día. Nunca supo otra cosa que no fuese eso de saberse diferente, de esperar desde chiquito el momento de quedarse a solas para vestirse apurado con la ropa de su madre. Rápido y con miedo, pero ansioso por mirarse al espejo y sentirse feliz por un segundo, porque, después, venía el miedo enorme que lo obligaba a sacarse la ropa y dejar todo tal y como estaba. El miedo enorme que era su padre en la casa. Una sombra oscura con olor a alcohol y a gritos y a golpes. Porque el hombre tenía la obligación de corregir y para corregir había que dar golpes. Pero con Ernesto su padre no pudo, a pesar de que lo había golpeado duro y hasta cansarse, nunca pudo arreglarlo. Ernesto había nacido estropeado, torcido. Simplemente había sucedido así. Chueco desde el principio. Sufrido para siempre. Por más que lo intentaba no podía ocultarlo. Saltaba a la luz cuando corría por las calles con sus hermanos, cuando no le salía ni una miserable jugada en la cancha de fútbol, cuando prefería mil veces jugar al vóley con las chicas o sentarse en la vereda con las rodillas juntas, juntísimas.

* * *
Se adelantó un poco hasta quedar sentado al borde del sillón, dejó el cigarro colgando entre los labios, tomó la bolsa de papel, extrajo una caja, la apoyó sobre los muslos, la abrió y sacó una botella de whisky Swing. La observó un rato entre sus manos, la colocó sobre la mesita y con un leve golpe activó el movimiento pendular. Le había costado un ojo de la cara pero no era para menos, la ocasión así lo ameritaba. Se quedó mirando la botella y por unos instantes todo fue el sonido de ese vaivén de vidrio rebotando en las paredes. Se levantó, tomó la botella por el pico, se fue a la cocina, echó unos cubos de hielo en un vaso y la llenó hasta el borde. La cocina estaba inmunda. Los platos con comida seca y pegoteada desbordaban el lavabo. Los vasos usados y las ollas ocupaban las repisas. Bebió un sorbo largo y seco. Se concentró en el sabor a madera, en el olor antiguo del whisky. Con el vaso en la mano se dirigió hacía el cuarto de baño. El piso de la ducha estaba cubierto de moho. Tiró lo que quedaba del cigarro en la taza del excusado y tomó otro trago antes de empezar a desvestirse. Su cuerpo flaquísimo y desnudo dejó expuesta la fealdad imposible de su cuerpo. Volvió a beber. El espejo sobre el lavabo estaba roto. Evitó encontrarse con su reflejo fragmentado. Entró a la ducha y, con los brazos caídos y los ojos cerrados, dejó que el agua fría recorriera el cuerpo.

* * *
Las primeras explosiones se escucharon a las diez de la mañana. Sus hermanos y sus padres se estaban terminando de arreglar para ir a la plaza. Ernesto estaba echado en la cama, tapado con las frazadas hasta la cabeza. Tú no vas, le había dicho su padre durante el desayuno, no quiero pasar vergüenzas, esta es una fiesta decente. Pero viejo, quiso intervenir su madre. Pero nada, él se queda a cuidar la casa y punto. Escuchó la puerta al cerrarse. Era la primera vez que le prohibía ir con ellos a la fiesta del patrono San José. Con seguridad su padre no se había podido olvidar de la fiesta del año anterior, cuando, después de haberse bebido unas cervezas de más, Enrique, con sus catorce años confusos, se había puesto a bailar como loco, como si nadie lo estuviera viendo, había perdido la compostura que siempre había tratado de mantener, y su padre, que estaba más borracho que todos, lo jaló con fuerza por el brazo, le dio una cachetada tremenda y lo mandó a su casa para siempre. Esperó unos minutos para asegurarse de que no regresarían. Se secó las lágrimas, se destapó, se puso de pie, fue a la sala y encendió el viejo televisor blanco y negro. Se pasó toda la tarde viendo telenovelas mejicanas mientras sufría al escuchar la música, la risa, las explosiones de los cohetes en la plaza. Y, como siempre, se sintió sólo, lejos de todos, desplazado. Cuántas veces había tratado de cambiar, de arrancar de su corazón aquella verdad que significaba vergüenza, pecado, oscuridad. Cuántas veces se había jurado que se iba a portar como todo un hombre, que iba a conseguir una enamorada y que iba a dejar de ser aquello que inevitablemente era. Pero siempre había sido inútil, a pesar de las interminables horas de rezo, de súplica desesperada: Por favor Diosito, por favor, haz que me despierte siendo como mis hermanos, como mi padre, haz que no vuelva a mirar a los hombres con estos ojos que me duelen en el alma. Pero nada pasaba. Cada día se levantaba siendo más que nunca aquello que nadie quería que fuese, ni siquiera él.Se quedó dormido frente al televisor. Enroscado sobre si mismo.
El sonido del timbre, seguido por una serie de golpes insistentes en la puerta lo despertaron. Abrió los ojos y se levantó. Ya era de noche. Se acercó a la puerta y miró por el ojo de buey. Era su primo Edson. ¿Qué pasa?, le preguntó al abrir la puerta. Nada, nada. ¿Todo está bien? Sí. Entró tambaleándose hasta dejarse caer en el sofá. Tenía los ojos muy rojos y le costaba fijar la vista. Edson tenía 19 años y era el sobrino favorito de su padre. Jugaba fútbol en el equipo del barrio como centrodelantero y ya llevaba dos años siendo el goleador del equipo. Era alto, de rasgos fuertes, con la cara cortada en ángulos definidos, con los ojos marrones y almendrados, con el pelo negro, lacio y largo hasta los hombros, con el cuerpo estilizado y atlético de los jóvenes deportistas. Todas las chicas del barrio se morían por él. ¿Tienes hambre?, le preguntó. Sí. Enrique se levantó y fue a la cocina a prepararle algo de comer. Encontró un poco de pan y un par de huevos. Sacó la sartén, la colocó sobre la hornilla, la encendió y le echó un chorrito de aceite. Edson cerró los ojos y dejó caer la cabeza hacia atrás. Ernesto no podía sacarle los ojos de encima mientras freía los huevos. Siempre le había gustado. Cada vez que había un juego, él era el primero en estar listo para ir a la cancha. Su padre y sus hermanos pensaban que era porque le gustaba el fútbol, pero eso no era cierto, él iba para ver a Edson, para verlo correr sobre la cancha de tierra, sudando, con el pelo mojado, con ese short azul que dejaba expuestos esos muslos poderosos contrayéndose tras cada zancada. Tomó una espátula, sacó los huevos de la sartén y los colocó en un plato junto con dos hogazas de pan. Apagó la hornilla y retiro la sartén del fuego. Toma, Es lo único que había. Edson abrió los ojos, se enderezó con esfuerzo y tomo el plato. Espero que te guste. Se sentó junto a él y lo observó en silencio mientras devoraba la comida como un animal salvaje. La yema líquida, amarilla y tibia, se le chorreaba entre los dedos que lamía con fruición. Masticaba con la boca abierta produciendo una serie de sonidos que, en cualquiera de sus hermanos le habría producido asco, pero en su primo no, ante él, todo era diferente. Al terminar de comer, Edson dejó el plato sobre la mesita de centro y volvió a recostarse en el sofá. Olía a cerveza, a sudor de baile tupido en la plaza. La camisa estaba mojada, pegada a los pectorales, la respiración se escuchaba muy fuerte, el pecho subía y bajaba. De pronto, una arcada le hizo convulsionar el cuerpo, se paro de un solo impulso y salió corriendo hacia el baño. Ernesto fue tras él. ¿Necesitas ayuda?, le preguntó pero no obtuvo respuesta. Estaba arrodillado con la cabeza sobre el excusado. Ernesto se acercó para ayudarlo. Se agachó, con una mano le sujetó la frente y con la otra lo tomó por el estómago. Tranquilo, tranquilo, le decía, tienes que botar todo el alcohol, Después te vas a sentir mejor. La mano que sujetaba la frente lo empezó a acariciar poseída por una fuerza superior a cualquier voluntad.

* * *
Como una reina y al diablo todo se dijo y abrió los ojos. Tomó una esponja, le echó un champú especial para la piel y empezó a frotarse el cuerpo. Con ambas manos. Despacio. El pecho. Las piernas. Lentamente. El cuello. La nuca. Muy despacio. Con los ojos cerrados. Se imaginó que estaba en un baño muy elegante. Blanco. Era una visión muy clara. Un baño blanco. Una gran tina blanca. Una gran ducha blanca. Blanquísima. Se imaginó lejos de ese lugar decadente y apestoso en el que se encontraba atrapado. Era gratificante sentir el agua corriendo. El agua que todo lo limpia. La esponja que todo lo limpia. Los ojos cerrados que todo lo limpian. Y las manos. Las dos manos. Sobre el pecho. Sobre las piernas. Sobre el sexo. Despacio. Una y otra vez. Lentamente. Sobre el sexo. De nuevo. Otra vez. Y los cuerpos de fuego empezaron a surgir caprichosos en la mente. Y el agua. Y la esponja. Y las lenguas de fuego. Y las manos de fuego. Y ese hombre de fuego imposible de olvidar. Todo era sólo él hombre en ese instante. Todo era sólo el hombre. Los ojos cerrados. La mente. La esponja. Las visiones de esos cuerpos sudorosos. Y el agua. Y las manos. Y el sexo. Todo era el sexo. Todo era el sexo blanco hasta el final. Todo era sólo Edson en la memoria. Todo era sólo el fuego. Abrió los ojos y se encontró consigo mismo, horrible y olvidado, lejos del mundo. Tomó un frasco de crema de afeitar, lo agitó y lo untó a lo largo de su piel grisácea, enferma. Tomó luego una máquina de afeitar y empezó el proceso mil veces repetido de rasurar todo su cuerpo.

* * *
Edson terminó de vomitar. Su camisa y sus pantalones estaban manchados, con olor a bilis, a fermentos etílicos. Ernesto sabía que estaban solos, acompañados por las voces que llegaban desde la sala en blanco y negro, por las explosiones de los cohetes, por la música débil de la plaza que le decía como un susurro oscuro que nadie llegaría pronto. Recostó a Edson contra la tina. Tranquilo, le dijo, jaló la cadena del excusado y limpió el piso con papel higiénico. Luego se dejó llevar por los impulsos. Trataba de que cada movimiento surja natural desde el centro de su corazón acelerado. Mira cómo estás, le dijo, qué vergüenza, pareces un borracho cualquiera, no quiero que mi madre te encuentre así. Será mejor que te bañes y te cambies. No, déjame, le dijo Edson. Tranquilo, tranquilo, insistió Ernesto, no va a pasar nada, déjame ayudarte, yo te puedo prestar ropa. A ver, párate, párate. Asu macho, estás bien pesado. A ver, ayúdame un poco. Así, eso es. Empezó a desabrocharle la camisa, botón por botón, muy despacio. El pecho fue quedando al descubierto, la piel morena, los músculos jóvenes y definidos. Tenía un poco de reparo antes de ejecutar cada movimiento, pensaba que Edson podría reaccionar mal, largarlo de un solo manotazo violento y ofendido, pero nada de eso pasó. Su primo se quedó muy tranquilo, con los ojos cerrados se dejó sacar la camisa. No dijo nada cuando Ernesto se agachó y después de desabrochar el botón del jean empezó a bajarlo lentamente. El corazón se le salía del pecho. Nunca antes había estado tan cerca a un hombre. Nunca antes el deseo lo había tomado con tanta fuerza desmedida. ¿Qué haces?, murmuro Edson. Tranquilo, primo, un baño te va a caer muy bien. Ven siéntate aquí. Obedeció y se sentó sobre la taza del excusado. Ernesto colocó el tapón, abrió el grifo del agua caliente y fue al cuarto de sus hermanos a buscar algo de ropa que le pudiera prestar. Estaba ansioso, dominado por una serie de emociones extrañas, intensas, desorbitadas. Regresó al cuarto de baño, dejó caer la ropa al piso, cerró el grifo y probó con la mano que el agua no estuviera demasiado caliente. Listo, primo, ahora, sácate la ropa interior y métete al agua. Todo se salió de proporciones al ver el cuerpo desnudo tendido bajo el agua. Sin poder controlarse, tomó una esponja y empezó a frotar la piel de cobre. ¿Qué estás haciendo?, le preguntó Edson, ¿estás loco? Ernesto se detuvo por unos instantes, esperaba que Edson le pidiera que se fuera, que lo dejara en paz, pero no lo hizo. Por el contrario, cerró los ojos y se relajó por completo. Muy despacio, volvió a colocar la esponja sobre el pecho desnudo, casi no rozaba la piel. El presentimiento de algo oscuro bullía en su interior pero no podía dominar el instinto, no podía detenerse. Después de todo, Edson no se estaba rehusando a las caricias, después de todo, él seguía con los ojos cerrados, como no queriendo ver, o quizá, como queriendo imaginar escenas lejanas. Nada existía en el mundo. Sólo Edson dejándose tocar. Sólo la certeza de saberse pleno, más cerca que nunca de sí mismo, con unas ganas terribles de mirarse al espejo y estallar en carcajadas de alegría plena. Luego, después de que todo había terminado, mientras su primo dormía muy tranquilo en la cama de su hermano y él lo contemplaba desde el vano de la puerta, Ernesto tuvo la clara certeza de que no habría vuelta atrás. El viaje más oscuro y radiante de su vida, el único, había comenzado.

* * *
Se terminó de bañar. Cerró el grifo. Se envolvió en una bata de felpa blanca. Tomó el vaso de whisky y lo secó de un solo trago. Fue a la cocina, tomó la botella y se dirigió a su habitación. Encendió la luz. Colocó la botella y el vaso sobre la mesa de noche. Se sentó al filo de la cama. Abrió un cajón. Sacó un maletín rectangular en la que guardaba todo su maquillaje. Volvió a llenar el vaso. Encendió otro cigarro. Luego de la primera calada, una tos seca y metálica lo obligó a agarrarse el pecho con ambas manos para intentar aplacar el dolor. Dejó el cigarro sobre el cenicero que descansaba sobre la mesa de noche. Abrió la caja. Sacó un frasco de crema y la aplicó con mucha paciencia en los brazos y en las piernas. Después, sacó un frasquito de esmalte para uñas y una bolsa de algodón. Colocó sendas bolitas blancas entre los dedos de los pies flacos y huesudos. Agitó con fuerza el pomito, lo abrió y, muy despacio, empezó a cubrir las uñas con ese esmalte rojo fuego que tanto le gustaba.

* * *
Durante dos años Edson fue su amante. El primer hombre de su vida. Lo único que a Ernesto le molestaba era que sólo iba hacia él cada vez que estaba borracho. No había manera de que sucediera algo en el campo de la sobriedad. Ni siquiera lo miraba directo a los ojos. Es más, lo trataba con cierta indiferencia, o peor aún, como si nada de lo otro estuviera ocurriendo entre ellos. Pero cuando se emborrachaba todo cambiaba. Ernesto había establecido ya esa relación directa entre el alcohol y el sexo. Y, ni bien lo veía destapando las primeras botellas, su corazón empezaba a segregar las sustancias celestes del deseo. Sabía que entonces sería posible acariciar ese cuerpo atlético con el que tanto soñaba. Estaba enamorado. Loco por completo. Escribía su nombre en las páginas finales de sus cuadernos y lo decoraba con corazones y flores. Escribía largas cartas de amor que guardaba celosamente bajo el colchón de la cama. Qué feliz se sentía. No importaba nada más que ese amor desmedido que, en el fondo, sabía jamás sería correspondido. Se acostumbró a las migajas que Edson le daba cuando estaba lo suficientemente ebrio como para fingir no darse cuenta de lo que estaba haciendo. Y, sus encuentros secretos y furtivos, fueron ganando en osadía hasta que llegó esa tarde oscura de julio. Ernesto entró a la casa luego de un día de colegio y encontró a sus padres sentados en la sala. Ella lloraba desconsolada y él sostenía entre las manos las cartas de amor que él le había escrito a Edson. Lo botó como a un perro. Le dijo que agarrara sus cosas y se largara. Lo borró por completo de su memoria. Nada pudo hacer su madre si no llorar y llorar. Le dijo que se avergonzaba de él, que si pudiera lo mataría pero que no quería terminar en la cárcel. Lo golpeó hasta cansarse. Ernesto no dijo nada. Ni siquiera lloró. Metió su ropa en una mochila y se fue.

* * *
Terminó de pintarse la uñas de los pies y las de la manos. Bebió y volvió a llenar el vaso. Se echó en la cama para esperar que el esmalte se seque. El efecto del alcohol empezaba a tomar el cuerpo con esa calma inexplicable. Encendió otro cigarro. El silencio de la noche próxima se acrecentaba en la mente. Tosió. Tomó el cenicero y lo puso sobre su vientre. Pensó en su familia. Hacía ya diez años que no había vuelto a hablar con ellos o a verlos. Salvo por esos días en los que la nostalgia lo llevaba de regreso al barrio. Entonces, observaba su casa desde la esquina, nervioso, oculto tras el maquillaje, la peluca y los enormes lentes de sol. A veces se quedaba mucho rato de pie, esperando ansioso a que su madre saliera rumbo al mercado. Qué ganas le daban entonces de correr hacia ella, de abrazarla. Pero nunca lo hizo. Dio una calada larga y el dolor arremetió de nuevo. Se preguntó, así como lo había hecho muchas veces, si su padre se habría arrepentido de haberlo echado de la casa con tan sólo quince años. Sabía que lo más probable era que no, pero le gustaba pensar que sí, que se arrepentía, que cuando se quedaba sólo le asaltaban los remordimientos. Bebió. Se volvió a preguntar también, cómo diablos habrían explicado su repentina desaparición. Su padre era demasiado macho como para aceptar ante el resto de la familia que tenía un hijo maricón. ¿Me habrán matado?, ¿me habrán enviado a un país lejano?, ¿qué mentira habrán inventado? ¿Y, mis hermanos?, ¿cómo habrán sobrellevado todo lo ocurrido?, ¿me recordarán siquiera?, ¿o ya me habrán borrado por completo de sus memorias? ¿Y Edson?, ¿como le habrá ido a Edson?, ¿mi padre habrá hecho algo en su contra o lo habrá perdonado por ser el goleador del equipo del barrio? Fumó. Ya que importa, se dijo. Ya nada importa. Mi única familia es Shirley. Ella se encargará de todo. Como siempre.

* * *
Te maldigo, Para mí estás muerto. Fueron las últimas palabras que le escuchó decir a su padre antes de que la puerta de su casa se cerrara para siempre. Solo, desesperado y sin saber que hacer, deambuló por las calles del barrio. Pensó en tirarse bajo las ruedas del primer autobús que pasara por la carretera. Pensó en caminar hasta el primer edificio alto que encontrara en su camino para subir al último piso y saltar al vacío. Pasó varias veces por la puerta de su casa. Tenía unas ganas locas de tocar la puerta y suplicar arrepentido. Pero no tuvo el coraje para hacerlo. El miedo que le tenía a su padre era superior a todo. Terminó sentado en un parque muy cerca de su casa. Lloraba, esperaba en vano a que su madre apareciera en la penumbra a decirle que regresara, que su padre estaba arrepentido. Sacó una casaca de su mochila, se la puso, se recostó encogido al costado de un árbol y siguió llorando. Lo despertó el duró frío del amanecer limeño. Recogió su mochila y empezó a caminar sin rumbo. Fue entonces que, al doblar una esquina, vio a la mitad de la cuadra a Shirley barriendo la puerta de su casa: ¿Qué te pasa?, le preguntó al verlo tan triste. Me han botado de mi casa, respondió. ¿Qué?, No puede ser, Ven, pasa, pasa, Cuéntame, qué ha pasado. Shirley era alto, de piel trigueña y pelo rubio hasta los hombros. Tenía una peluquería en la salita de su casa en la que atendía a todas las chicas del barrio. Lo recibió con mucho cariño desde un principio. Sin dudarlo siquiera, le ofreció un espacio donde quedarse, una cama, un plato de comida. Nunca antes lo habían tratado de esa manera. Nunca antes lo habían hecho sentirse tan bien consigo mismo. Uno es lo que es y hay que aceptarlo. No hay más vuelta que darle. El problema no eres tú, Ernesto, el problema son tus padres. Shirley fue más que un amigo, una madre. Le enseñó con mucho gusto el oficio de la belleza y el arte de sobrevivir siendo uno mismo. Fue él también quien le puso La Reina mientras le teñía el pelo de rubio. Despertarse cada mañana con una sonrisa y vivir contagiado por las tremendas ganas de vivir de Shirley, así como conocer a sus amigas, escuchar sus historias entre música y cervezas, todas semejantes o peores que la suya, lo ayudaron muchísimo en el proceso de superar la crisis emocional y la depresión provocada por el rechazo. Sin embargo, la felicidad no duró mucho.

* * *
Apagó el cigarro y se levantó. De un cajón de la cómoda sacó toda su ropa interior y la tiró sobre la cama. Escogió un conjunto de encaje negro y se lo puso. Acomodó el pene como sólo un travesti experto lo puede hacer. Se puso el sostén y colocó los rellenos de esponja para las nalgas y el pecho. Cada vez que empezaba a realizar aquella transformación, algo en su cuerpo reaccionaba con un placer sutil e intenso. Así como lo que dijo Agrado en “Todo sobre mi madre”: Uno es auténtico en la medida en la que se parezca lo más posible a como se ha soñado. Cuanta verdad en esas palabras. Como disfrutaron Shirley y ella cuando vieron la película en un cine del centro. Se rieron y lloraron con locura. Desde esa película se volvieron adictas al cine de Almodóvar. Se miró en el espejo y se sintió como uno de sus personajes. Como una Rosi de Palma, sí, así como ella, fea pero bonita al mismo tiempo. Secó el vaso de whisky y lo volvió a llenar. El alcohol suavizaba su reflejo, lo hacía más tolerable en su fealdad y en su decadencia. Se sentó al filo de la cama, tomó un par de medias negras de nylon y se las puso. Su vida había sido un drama al mejor estilo de Almodóvar. Por eso mismo no podía hacer otra cosa que comportarse como una reina y punto. Se recostó en la cama y pensó en Shirley, en que vendría al día siguiente. Sintió una breve ráfaga de pena recorriendo la piel. Se preguntó si su padre o sus hermanos habrían tenido que ver con la desgracia aquella que los obligó a dejar del barrio. Pobre Shirley, se dijo. Ernesto sentía que él la había tocado con su maldita mala suerte. La que llevaba encima por culpa de su padre. De eso estaba seguro.

* * *
Era sábado. Habían estado tomando cerveza y escuchando música toda la tarde. A la media noche decidieron acostarse. Pero ni bien empezaban a conciliar el sueño un estruendo de cristales rotos las levantó en vilo. Luego escucharon una serie de voces de hombres que venían desde la sala. Shirley se levantó y Ernesto salió tras ella. Al llegar a la sala encontraron a cuatro hombres con pasamontañas y patas de cabra que estaban destrozando todo lo que encontraban a su paso. Maricones de mierda, gritaban, sidosos del diablo, nadie los quiere en este barrio, váyanse de acá cabros salados. Shirley corrió a la cocina en busca de un cuchillo para defender lo que con tanto trabajo había logrado, pero uno de los tipos la vio y le atestó un golpe fortísimo en la cabeza que la dejó sangrando y tendida en el suelo. Ernesto sólo atinó a correr hacia ella y observarlo todo mientras le sujetaba cabeza aterrado. No podía creer lo que sus ojos estaban viendo: El odio desplegado por esos hombres. Los espejos explotando en mil pedazos y esa galonera anaranjada con la que uno de ellos empezó a rosearlo todo. A Ernesto no le hicieron nada más allá de las infinitas amenazas. Después vino el incendio. Las lenguas de fuego devorando la vida de Shirley por completo. La culpa se quedó enquistada en el corazón de Ernesto, a pesar de que, Shirley, le dijo después que le iba a estar eternamente agradecida por haberle salvado la vida. Cuando los bomberos terminaron de apagar las llamas, ya no quedaba nada, sólo un armazón negro cayéndose a pedazos.

* * *
Se puso el vestido de lycra rojo, el que mejor le quedaba. Saco sus botas de charol negro y, mientras se las ponía, las lágrimas empezaron a resbalar por el rostro sin expresión. El alcohol confundía las emociones contenidas. Se secó las lágrimas, agarró la caja del maquillaje y empezó el proceso final de la transformación. Untó el rostro entero con base oscura a través de la cual se percibía el color cenizo de la piel. Dibujó las cejas sobre los huesos de la frente. Pegó las pestañas postizas con delicadeza. Pinto los labios de un rojo incendiado. Delineó la boca de la Reina más allá de los labios. Aplicó chapas sobre los pómulos salidos y cerró la caja. Se puso de pie y se miró frente al espejo. Esa era ella. La Reina. La única. La verdadera. Ernesto era alguien que ya no conocía. Una historia oscura del pasado. Un error terrible que la había llevado por laberintos nefastos. El único culpable.

* * *
Se refugiaron en la casa de La Diabla, una de las amigas de Shirley. Entonces Ernesto conoció el verdadero rostro de la noche. Ahí donde Shirley había comenzado su sueño del salón de belleza. Las esquinas tristes de la avenida Arequipa, de la Javier Prado, de la Canadá. Esas largas noches esperando a los clientes que, pronto descubrió, eran de todo tipo. Jóvenes, viejos, borrachos, fumones, ricos, pobres. Se dio cuenta entonces que no era un bicho raro, que habían mucho hombres llevando la doble vida de la urbe. Casados respetables, hombres de familia que esperaban las altas horas de la madrugada para dejarse llevar por el lado oscuro del deseo. Al principio fue muy raro. Un acto extraño de intercambio. Sexo por dinero. Dolor. Asco. Rara vez el placer de un hombre guapo. Pero el dinero llegaba y, según Shirley, pronto podrían independizarse y salir de eso. Sin embargo, Ernesto nunca pudo dejar de sentir la culpa. Y, ni bien hubieron reunido el dinero para alquilar una casita en el Cono Norte y empezar de nuevo el negocio del salón de belleza, Ernesto desapareció. Tomó sus cosas y se fue arrastrando su mala suerte a cuestas.

* * *
Sacó toda la ropa de sus cajones, la llevó a la sala y la tiró sobre la mesa de centro. Se sentó en el sillón y ató todas las medias de nylon con nudos fuertes cuya resistencia comprobaba con las manos. Tomó la botella de whisky y bebió directamente del pico. Se subió al sillón y amarró la tira de medias a la biga de madera que sostenía las calaminas del techo. Shirley vendría al día siguiente. Tomó el encendedor, encendió un cigarro y le prendió fuego a su ropa. Shirley se encargaría de todo. Ella sabría comprender. Ella era la única capaz de comprender. Terminó de fumar frente al fuego que empezaba a correr sobre la alfombra, se subió al sillón, ató el extremo de las medias alrededor del cuello y, con una sonrisa desmedida en el rostro se despidió de Ernesto y, como una Reina, saltó.


José Antonio Galloso
San Francisco, 2006
Derechos Reservados

Si Huyes Hacia Adentro

Les presento a La Palabra.

Y estas son las razones por las que José Antonio Galloso es mi poeta preferido. El insiste en que ya no es un poeta y tiene sentido. Pero para mí siempre será el Poeta.

Conozco cada verso de memoria.

Para morir sonriendo.
Y renacer en Azules, Violetas.


LA VOZ QUE TE CONTIENE
En un instante
Se abre el mundo
Y eres tú
Con mi beso
Dibujado en la sonrisa

Con los versos
De mis páginas vacías
Escondiéndose en tus ojos

En un instante
Se abre el mundo
Y soy yo
Esta voz
Que te contiene.


ALMA DE CATARATA
Todas las puertas
Son reales
Cuando el río
Se desborda
En tu vientre
En tu alma
De catarata virgen
En la que yo
Caigo hacia arriba
Porque el amor
No mata.


SILENCIO
¿Dónde estás
Princesa
Dónde estás?

La palabra se enferma
De saberte real
Y lejana

El mundo no significa nada
Cuando tu voz
Se esconde

Ahora que no estás
El tiempo eres tú
Inalcanzable e infinita.


HACIA LO PROFUNDO
Quiero llegar
Al punto
Donde todo termina
Menos tú.

Para que mi entera vida
Se levante
Con tu nombre

Para que mi soplo
Cansado de andar
Sirva de caricia
A tu verso profundo
De ombligo de universo
Y de romance
Y de piel
Y de hoja vacía
Cayendo
En un intersticio
Del otoño humano.


SOLEDAD
La muerte
Nunca será suficiente
Para arrancarte de mí
Porque eres yo mismo
Y al revés
Porque eres la luz
Que equilibra mi oscuridad
O finalmente
Porque eres
El poderoso grito
De mi silencio.



LA PROPIA VOZ
Sabes de mí
Soy la rosa que atraviesa
Los terribles muros
De tu encierro

Soy el silencio
Y la rebeldía
De tu pensamiento encadenado

Soy también
La lágrima que escondes
Para que el otro
El prójimo
Sonría.


ATARDECER
Volveré
Con los ojos
Llenos de arte
De revolución
Y de deseo

Volveré
Con el atardecer
En mi sexo
Con delfines
Saltando en la sonrisa
Y encontraré mi mano
Ansiosa de la voz.

Del libro Si Huyes Hacia Adentro, Colmillo Blanco 1998.

Kojuracconto 1

Nunca he pasado, digamos, un correo colectivo para invitar a mis amigos a Kojudópolis, cosa que haré en breve. Así que este es sólo un post a modo de mapa para guiarlos por mis post preferidos. Las vicisitudes de la Guapa y de la Chica Veneno. Los trabajos en el teatro, los trabajos raros ... Las descargas políticas, inútiles, las inofensivas... Mi primera nota publicada en un diario, yeee... Un cuentito basado en la vida real ...
Compartir con ustedes la gracia de Roncagliolo en Para visitar la ciudad de los Reyes. La víscera, dulzura y maravilloso sentir barranquino-universal de Kenneth...
Mi J. junto al inicio del teatro para mí. Y el video de el día de mi suerte.

La verdad, es que acabo de aprender a hacer enlaces. Que disfruten.

viernes, 1 de febrero de 2008

Dos más con Kenneth - a pedido del público

Caray, por más que lo intento no consigo poner los poemas con su estructura original...se alinean todos automáticamente...grrr... bueno, compren el libro, y allí verán la estructura original de los poemas. Ja.

Editores Kojudos Asociados.

I.
El río está dentro de nosotros, el mar en torno nuestro

T S Eliot



Vienes, vengo

Me alejo te alejas

Como una luna en el agua



Sucumbo, acaba

Hago contacto, te enciendes

Y tu boca se escapa


Comienzo borrando tu cartografía

Termino estirando mis límites y levantando tu falda



Vengo, vienes

Te alejas me alejo

Como una nube en el agua


..............

II.

Qué clase de verde sangre

Arremete tu destino


Corren por tu sistema nervo-circulatorio

¿Cuántos pigmentos?


Niña jodida

Estas teñida

Con cochinilla y tuna

Estas vestida

De roja espina



Palpito a la mitad del hombre

Sabia sangras

¿Animal o árbol?


Y te pregunto ¿hija de qué cosas tan raras, eres?


. . .

No se pierda el Balance Kojudo.

jueves, 31 de enero de 2008

Kojubalance 2007

Hola, qué tal. He vuelto. La miseria pasó. Entusiasmo y alegría. Entre otros, porque ya se viene EL CARNAVAL DE BARRANCO uuuuuuu!!! Tono. Party. Aguita - en chisguete, nomá, ya no son tiempos de baldazos. Vacilón loco. Y Lima necesita un carnaval. Necesita un día de locura, un día de mascarada donde las máscaras que usamos regularmente se cambien por las que uno elija. Fantasía y libertad. Esta es mi fiesta preferida. Espero todo el año por ella. Nuestro objetivo es que se convierta nuevamente en tradición, como lo era antes. Parece que todo marcha viento en popa. Este año me disfrazo de Tapada Moderna (Chicha) y mi bb de Hadita Barranquina. Con alas y todo. No más.

Ok. El Balance Kojudo es profundo y consta de cinco planos de observación. El Mundial. El Regional. El Nacional. El Personal. Y una yapa.

I. Balance Kojudo Mundial
Pareciera que los gringos sintieron por fin a la guerra en sus bolsillos y que dejarán su cobarde guerra por petróleo. Parece que ganarán los demócratas, que dizque son los menos peores. Digamos que a esta altura Bush hace rato que es un Ollanta o un Chavez mundial. Soy muy feliz por el nobel por la paz entregado a Gore. Hay un post, el primero de este blog, que habla de eso. Grande Gore. Qué pataleta le habrá dado al mono del norte. JA. JA. JA. Me cae mal.
En todo caso, parece que fue el año del estate quieto a los tiranos. A mí, el rey de España, como dirían los españoles, me la suda. Sin embargo debo decir que me encanta que haya cuadrado al mono del Sur. Que lo cuadre él, o cualquier otro, me da lo mismo. No joda, Chavez. Qué mal me caen los dictadores.

Por otro lado, en oriente, los verdaderos berracos del barrio, los Iraníes, ya se hartaron de la patanería de los gringos. Qué MEIO. Ésos pendejos sí tienen bombas atómicas, material nuclear, bombas químicas. Ellos sí. Claro que los gringos ya sabían esto. Y mientras sale Bush diciendo que fácil se quedan unos diez añitos más en Irak. ¿Se les pasará factura? Dicen -el calendario Maya y muchos hermanos iluminados y otros demasiado fumados- que será en el 2013. ¿Será cierto eso? Merece su propio post.

2. Balance Kojudo Regional
Naturalmente el protagonismo se lo lleva todo el Mono del Sur. Y Uribe, que por rígido y tal vez por falta de visión, terminó convirtiendo a Chavez casi en un ídolo, al liberar en coordinación con las FARC a los famosos tres rehenes. Toda latinaoamérica respirando felíz por la liberación. Y claro, luego tienes a Chavez diciendo que las FARC no son fuerzas terroristas. Está bien que quieran formar su partido político y legalizarse. Pero no me jodas con que no son terrucos. O más bien que no lo han sido hasta ahora. Cómo no secuestran un rato a Chavez y lo amarran unos años del pescuezo a ver si son terrucos o no. No es que los terrucos me caigan peor que los tiranos al poder. Para nada. Es que no me gusta el abuso. Ninguna forma de abuso. Ni imposisión.

Y decir que las FARC no son fuerzas terroristas, es pues, como decir que Fuji no sabía nada, que no conocía a Vladi o que Toledo jamás se metió un tiro.

Aprovecho para avisarles que: La Embajada de Colombia en Lima, como facilitadora en la unificación de esfuerzos y acciones que se han generado para marchar el próximo 4 de febrero, en solidaridad con la causa del grupo Facebook "UN MILLON DE VOCES CONTRA LAS FARC", http://www.colombiasoyyo.org/ , convoca a la colonia colombiana en el Perú, a los amigos de Colombia, a los medios de comunicación y a todo el país a: LA MARCHA QUE SE REALIZARÁ EL Lunes 4 DE FEBRERO A LAS 11 A.M. SALIENDO DE LA PLAZA DE BOLIVAR (frente al Congreso), PASANDO POR LA PLAZA DE ARMAS PARA TERMINAR EN LA PLAZA DE SANTO DOMINGO.

Anda, y después te comes tu sanguchito en el Queirolo.

3. Balance Kojudo Nacional
¡Soy Inocente! Dijo el Fujitivo. Digno de un ring tone. Contra todo pronóstico, el jucio a Alberto parece transparente y legal. Parece que a Fuji no lo salva ni su nieto. Que pena, pero qué lindo sería. Una lección al fin para los tiranos del mundo. O por lo menos, para los de la región. El chino, alicaído, casi da pena. Hay que hacer un esfuerzo y recordar al patán soberbio, rosado y alimentadito, todopoderoso, que contestaba siempre con la cachita de la impunidad. A mí no me cuesta recordarlo. Lo recuerdo claramente. Siento que la haya cagado. Pero ya basta de mentiras y de aprovecharse de la ignorancia de unos y de la indolencia de otros. Chau fujimorismo, con Keiko y Kenji.
Alguien escribió en la vía expresa Libertad para el hombre que liberó al país del terror. El Komando Rosa, el cual me enorgullezco de conformar, estuvo a punto de agregarle a la pinta con tinta rosa: Si, gracias, Melcochita.

Nos perdimos la ocasión.

Y finalmente se firmó el TLC con EEUU. Yo participé en varias movidas en contra de una firma ligera de ese TLC. Valemos. Merecemos que nos valoren. No podemos regalarnos como una putita menor de edad, huérfana y sifilítica. Ya no es así. El Perú se levantó. Está fuerte y rico. Vital. Naturalmente, firmaron en Lima y rapidito firmaron en EEUU. Y en Lima, sorpresa. Estupor.
¿Sorpresa de qué? Tenemos estabilidad política, variedad de recursos, un nivel de delincuencia manejable para ellos, mano de obra barata, leyes manipulables, devoción de cerebro adormecido por EEUU... y somo un país mítico, importante para su plan de Estados Unidos de América, de Alaska a la Patagonia...¿De qué se sorprenden?

Ahora, ¿qué hemos acordado con ellos? ¿De qué se trata el TLC? ¿Nos convino o no? ¿Nos vendimos baratito, o no? Yo no tengo idea. Tal vez porque consideren que soy demasiado estúpida, y entonces los términos de la negociación se publican sólo en difícil y en medios para economistas y eso, por que ellos sí entienden, porque ellos sí deciden correctamente, porque ellos sí quieren el progreso y saben cómo llegar a él. Porque ellos son dueños de la verdad del mundo moderno. Tú tranquila, que ellos saben. Ellos deciden. ¡Bien por ellos! ¡Bien por nosotros!

No sé por qué me queda una sensación pastosa en el alma.

Debe ser por que no se nada.


4. Balance Kojudo Personal
Amé, perdí, me separé. Fui, durante algunas semanas, ídolo entre las amas de casa desesperadas. Luego mi bebé llamó a su viejo en sueños. Entonces lo llamé yo por teléfono. Después de muchos besos estoy por regresar a casa este fin de semana. Y ya no seré ídolo, ní ícono de independencia alguna. Me importa un pepino. Estoy buscando mi happyness y la de mi hija. Ya no me casaré con un productor magnate que tenga un yate lindo y me lleve a la polinesia francesa cada weekend. Ni tampoco encontraré a algún escritor que me convierta en personaje dramático y se lo cuente al mundo. No seré la musa de ningún director, músico, pintor. Me quedo con el tío que recuerdo en sueños, al que creo que conozco de otra vida.

Espero que me sonría mucho.

...

Espero verlo viejo un día. A mi lado. Y sonreír.


5. Yapa. Balance Kojudo Kósmiko
Se han encontrado brillantes gotas azules con un peso de decenas de miles de masas solares merodeando en la aparentemente árida extensión del espacio intergaláctico. Los “ojos” del Telescopio Espacial Hubble resolvieron los objetos, los cuales parecer ser cúmulos de estrellas nacidas en los remolinos de las violentas colisiones galácticas hace unos 200 millones de años.
Los misteriosos cúmulos estelares están considerados como huérfanos, dado que no pertenecen a ninguna galaxia concreta. En lugar de esto están agrupados en una estructura conocida como Bucle de Arp junto con un menudo puente de gas alargado como un caramelo entre las tres galaxias en colisión — M81, M82 y NGC 3077. Estas galaxias están situadas aproximadamente a 12 millones de años luz de nosotros en la constelación de la Osa Mayor. “No podíamos creerlo, las estrellas estaban en mitad de ninguna parte”, dijo Duilia de Mello de la Universidad Católica de América en Washington, D.C., y del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Los astrónomos no habían considerado que las ramas de gas fuesen lo bastante gruesas para acumular el suficiente material para construir tantas estrellas. Pero las nuevas imágenes revelan que contienen el equivalente a cinco veces la Nebulosa de Orión.
Aunque más masivos que la mayoría de cúmulos abiertos que se alojan en el interior de las galaxias, las gotas azules son sólo una fracción de la masa de los cúmulos globulares que orbitan una galaxia. Los astrónomos estiman que muchas de las estrellas del cúmulo son de apenas 10 millones de años o más jóvenes.

Nuestro Sol, en comparación, tiene 4600 millones de años.

Está viejito.

Y un día, morirá.

Y nosotros no vivimos millones de años luz.

Pero eso, merece su propio post.
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...
¿Le parece que este balance se ha presentado demasiado tarde, que ya estamos en febrero, o algo así?

Este no es el blog de los listillos.

Bienvenido a Kojudópolis.

viernes, 25 de enero de 2008

Este señor se llama Kenneth OBrien

Tendrá talvez 28 años, trabaja en cierto bar en el Barranco, escribe para cierta revista del mundo kojudo y guarda sus poemas en una vieja maleta verde.
Es mi poeta vivo preferido, junto al buen Galloso.
Yo le digo, odiosa, que él es mi Luchito Hernández. Parece que a él no le importa, aunque tal vez deteste la comparación y se ruborice un poco.

Con ustedes, un poeta vivísimo.


Como las aves antiguas

Tú ya no estás entre nosotros


Se que llevas en el pecho y en los bolsillos

alpiste con poemitas de nunca


Como las aves viejas

Ya perdiste la aerodinámica


Pero nada impide que te lances

Como a la materia nada le impide la tragedia


Como las aves pluscuamperfectas

Viajas solo en los vientos

Telarañas de nubes contemplan tu deceso


Hasta cuando planeas esto

Hasta que devuelvan mis alas cometas

domingo, 20 de enero de 2008

Depresivo, no leer


Me deprimí. Es verano. Pero el sol sale como si tuviera agenda. O peor aun, un asistente diciéndole ahora sales aquí. Ahora no. Avergonzada. Porque sé que tengo en este instante suficiente como para agradecer el resto de mi vida. Pero quiero más. Más.


Ombligo. Ego. Tiempo que corre. Incertidumbre infantil.


Me da tanta cólera cuando me pongo así. Como si no hubiera recibido suficientes señales para saber que las cosas se darán. No cuando yo quiero. No como yo imagino. Pero se darán.


Estoy buscando un agente. Manager, que le dicen. Y no encuentro. He buscado a un par de los más prestigiosos y me han dicho que ya tienen muchos actores, pero que muchas gracias. No nos llames. Nosotros te llamamos. ¡Pero suerte con tu carrera! Hijos de puta. Chotearlo a uno de esa manera. Y suprapelotuda yo, que me permito deprimirme por que un desconocido me chotea.

Recuerdo entonces el juego aquel, el de las sillas. Sí. Cuando dabas vueltitas como un kojudo inocente. Feliz corriendo alrededor de las sillitas al son de la música. Y de pronto se detiene el son cumpleañero. Unos más rápidos que otros ante el estupor del silencio, todos los niños en el juego corren y chapan su silla en saltos mortales. El que se queda sin silla, pierde. El maravilloso mundo de la infancia. O cuando te sacaban a bailar en los tonos cuando adolescentes. Ahora cada vez menos gente espera a que lo saquen a bailar. Gracias Señor. Pero antes si no esperabas , te convertías en una perra, ipso factum. Así que, señorita, a esperar.

Podría pensar que, de chica, yo nunca sufrí del síndrome del pánico al lento. Esto es un error. Tuve una adolescencia horrorosa, con muchísimos granos, sobrepeso, brillo facial, y un estado constante de mal humor. Mi pelo tomó forma más o menos cuando cumplí 17 años, a esa edad se me fueron los granos también. Hasta ese momento, la vida fue monstruosa.

Entonces es el tono que esperaste los últimos quince días. Están todas tus amigas. Todos tus amigos. Te has comprado un polito especial para el tono. Y está el chico que te gusta. Qué vá. Estás soltera. Tienes catorce años. Te gustan dos. Llega el lento. Alguien baja la luz. Tensión. Rápido, muy rápido los chicos giran buscando a sus musas en la oscuridad. Unos ya estaban bailando con ellas y rápidos, rápido, tienden la mano y las nenas aceptan. O no. Tu estás esperando. Aun. El lento ya corre. Rápido. Ves bien en la oscuridad. Tal vez te están buscando. Pero no. Divisas a lo lejos. Uno disfruta una cintura. Otro parece dormido sobre un hombro sedoso. Tu sabes que no duerme. Viene a sacarte uno. No quieres. No era lo que tú querías hacer. No era lo que tú soñabas. Te daba lo mismo si era uno u otro, es verdad. Y es que no conoces a ninguno y cualquiera - de ésos dos- podía significar lo que tanto estabas buscando. En la sombra. En la bulla. Estás solo. El lento corre interminable. Tienes tiempo para contar cada uno de tus granos. Para reconocer el sudor de sapo en la palma de tus manos. Miseria. Te preguntas, si siempre será así. Levantas la cara, desentendido, como quien busca a un amigo que está por llegar. Sacas digno un cigarro. Te intoxicas con clase y luces distante. Y todo pasa tan rápido. Y de pronto ya eres grande. Y de pronto se repite la escena, sólo que por una cosa que se llama correo electrónico que no soñabas diez años atrás. Lo mismo. Yo sé, que bailo bien. Sé que bailo lindo.


Yo también quiero bailar.


Odio sentirme depre. No lo soporto. Estoy sana. Creo en mi Dios. Tengo amor. Tengo tantísimos dones. Tengo mucha gente que me quiere. Tengo salud. No tengo derecho de sentirme más así. Llegará alguien que me vea y verá. Tengo mucho que dar a pesar de estas ganas traidoras de llorar.


Voy a hacerme un peeling al alma.


¿De k karajo m kejo?

No me soporto hoy. No lea este post.

viernes, 18 de enero de 2008

Me encanta cuando hablan con Huston...


No importa qué. Por lo general continuaría un tristísimo Él, Peter Mcgrownic, capitán del equipo vencedor de football de este año, es el protitipo ideal para esta trascendente misión, será el primer hombre en Marte, una misión de la que todos los Norteamericanos nos sentimos orgullosos... Luego llama el presidente. Eso fue asombroso, capitán. Nos ha demostrado que en ocaciones adversas América se une y puede más allá de la política. Puede. Nos ha demostrado que América...puede escalar a las estrellas. Thank you mr. president. Aquí Huston, todo en orden reciban las coordendas... ¿Escucharon? ¡Nos vamos a casa, amigos!... Luego es triste, te das cuenta que estás viendo Especies II en red global, y lo que sigue es una suerte de escupitajo negro que se come a los buenos y patrióticos astronautas, y cosas así. No tengo nada contra Red Global, en absoluto. Pasan unas novelas buenísimas. Sólo Rede Global. ¿Comprende?, fuchibol... Creo que es de lo mejor que tiene la televisión latinoamericana. ¿Quién hace novelas como los brasileros? ¿Más exactamente, como los de la rede aquella? Se dedican a ello, aman profundamente lo que hacen. Y lo hacen seriamente. A las fieras anticulebroneras, estoy de acuerdo en todo con ustedes. Pero hay algunas pocas cosas buenas en todo, incluso en el mundo de las novelas. Pero ése es otro post.

Estaba en la Red aquella -en su versión chichísima y justo por eso mucho más entrañable- no por estar viendo alguna novela. Ha terminado una extraordinaria que me enganché a ver cuando llegué aquí, a Huachipaland. Alma Gemela. Qué drama. Qué actores. Qué ambientación. Nos reíamos con mi viejo porque ponían música de fondo a Sinatra en una época que sería más o menos ochenta años anteriores a que él pusiera su primer pañal en ésta tierra, pero qúe más da, la verdad es que quedaba bien. Los edificios son de cartón pero en Hollywood también y nadie jode.

Abro el messenger, tentadísima porque no debería, ya que termina una - como yo- en horas de ciberhueveo que en nada materializa mi energía. Y me encuentro con la kamarada Nole, felíz y entusiasmadísima de oírleerme, y yo también rebozo y le cuento Nole, estoy escribiendo un post que se llama Me encanta cuando hablan con Huston...desde el espacio, manyas...aló Huston y me imagino inmediatamente flotando en el silencio de la noche constante, rodeada de estrellas, mirando el planeta pequeño flotar delante mío, como una promesa imposible, como una lágrima de despedida, suspendida en el tiempo, cargada de tanto y con tan poco tiempo, tan poco ego, tan poca trascendencia, hay tantas como ella. Tantas. Ella lo sabe y no sufre por eso. Sufre por la comezón que le generamos. Somos un hongo jodido que explota, perfora, incide. Aló Huston, manyas, Nole...Me doy cuenta entonces, que me encuentro sola en el ciberespacio, perdida en el silencio de mi amiga que me quiere, me ama, pero naturalmente, como toda chica moderna se queda pegada en sus otras tantas ciberconversaciones...Aló Huston...floto en espirales en el negro y aterciopelado silencio de las estrellas...un bip lejano como en Bladerunner...humedad y frío en enero... la culpa de todo la tiene mi madre, pienso. Continúo.

Ahora mi papá ha llegado a casa. El tiene cable, pero es un hombre práctico. La cosa va así: Walker Ranger Texas, seguido por la novela de Rede Globo de turno y, casi inevitablemente, la película que muy amorosamente Red Global selecciona para nosotros. Generalmente, un oprobio fílmico, un bodrio. Salvo en fiestas, que nadie ve la tele. No sé porqué ahí sí pasan unos peliculones. Sólo hay cambios en el programa si la peli en cuestión es un dramón. Nada de dramones post cena. De eso ya tuvimos bastante.

Y hoy tocaron extraterrestres. De los malísimos. Baratísimos además. Made in china con actores arios. La compu está en la sala. Ajá. Mientras papá ve aliens yo les comparto esto. Pero se pone difícil de sostener cuando la chica en cuestión se mete un polvo escandaloso con el capitán de la nave que acaba de volver de Marte, que además era capitán de football, y ella,- la imagino, no he querido voltear a verla- húmeda por donde la veas, gime, grita y se retuerce porque claro, el astronauta ha regresado de Marte y no es más el mismo, tiene un alien dentro. Se exande una epidemia sexual y todas las naves y el cuerpo militar queda en cuarentena sexual... Alucina la paja de estos gringos. Esas cosas sólo sabe hacerlas H.R.Giger .

Es demasiado fuerte el estímulo de los gemidos de la fulana en su sesión con el alien. Me aburre que roben mi atención tan descaradamentre. Salgo a fumarme un cigarro. Claro, en Huachipaland normalmente se ven las estrellas. Yo siempre quise ser astronauta. Supongo que de alguna manera, lo logré.


Perú es especial. Pero siempre he creído que es especial con quien sabe mirarlo. Es por eso que es mágico. No se muestra al ojo común. Miras al cielo y sientes el movimiento espiral del cosmos, recuerdas el cielo de los Nazca, de los Paracas, de los Pisco. Hola Huston. Un hombre alado extraña la tierra. Cuando me contaron en el colegio que todo lo que se emitía por radio, tele o teléfono flotaba en la atmósfera rodeando la tierra no pude evita imaginar a la tierra rodando, como un macrogigante polvoriento del que las pulgas escapan y vuelven por ley gravitacional.

Recuerdo ahora, que yo había entrado a la compu para ver mi correo y nada más, porque tengo que hacer mi agenda.

Pero es que es tan lindo el mundo.

Digo el cielo, las estrellas.

Hola Huston.

Flotar.

lunes, 14 de enero de 2008

El día de mi suerte

Así que como nadie tiene nada comprado, y todo me está yendo tan bien, me entra como siempre un miedo agudo. Un cierto Síndrome de Héctor, de que cuando todo va tan bien, se vaya a joder. Así que quiero que lo sepan, y si me quieren, cúmplanlo. Cuando me muera- que espero sea en unos cincuenta años, mínimo- QUIERO QUE VENGA UNA ORQUESTA DE SALSA A TOCAR A MI VELORIO Y AL ENTIERRO. Y que vengan a tocar sólo música de Lavoe. Quiero que los que me quieran beban, se emborrachen. Que bailen a muerte la muerte. Quiero que recuerden a Hector el día en que me muera. Quiero que sea un carnaval surrealista. VAYAN DISFRAZADOS. Si quieren llorar, lloren. Pero bailen. Beban. Y recuérdenme bailando, riéndo, luchando. Queriéndolos tanto. Enséñenle a mi hija que todo tiene su final y que pronto, un día, nos reencontraremos. En muchos años terrenos. En un segundo cósmico. También pueden tocar Idilio, y las canciones de Buenavista Club Social.
Me va a dar tanta pena irme que los quiero ver rumbeando cuando me vaya. Quiero que el último recuerdo en mi retina ectoplásmica sea verlos a ustedes gozando, luchando contra la pena. Cuando me vaya, quiero irme como me enseño Héctor, riendo y amando, sin poder ignorar esta nostalgia que no me suelta la manga.
Los quiero tanto gente. Planeta. Hermanos.

Esta es la canción que me gustaría oír cuando me acuesten. Sin cajón, por favor. Ahórrense eso y pongan más bien flores con aromas ricos en el fondo. Blancas y rosadas. Me envuelven en una sábana y me zampan. Si se puede planten encima un árbol de Olivo, o un mango y si es posible, un poco de sativa para que mi gente más querida me fume.
Eso es todo. Díganle al mar que lo amo. Díganle al mundo lo que ya sabe: que amé estar aquí.
Gracias a la salsa que me enseño a reír cuando me moría de dolor. Gracias a ustedes. Gracias a Dios. Gracias García Márquez. Muchísimas gracias, Hector Lavoe.
Salsa y saoco. Risa, amor y muerte.

sábado, 12 de enero de 2008

Para tí

Que aún pides tarjetas Tim. Que pides Corn Flakes para tu desayuno- ahora se dice cereal-. Para tí que te acuerdas de Milkito. Que compraste tu jean Wrangler en Oeschle, o en Tía, o en Monterrey. Para tí que toneaste de toque a toque, que hiciste de las bombas un bombo más en tu concierto, que no te perdiste ni un quinceañero a pesar de los apagones. A tí, por que bebiste ron industrial y vino de caja, que chupaste en todos los parques, en el malecón, en la bodega y en la puerta de tu casa y la de tus patas. Para tí, que salías a celebrar los martes por la noche, lejos del tiempo del serenazgo, lejos de la estabilidad económica, lejos del progreso. A oscuras. A tí, que te vacilaste a vela y con guitarra. Si hay cajón mejor. No vaya a ser que lo metan a uno mañana en uno. Para tí, que entregaste tu alma al rock, que te alejaste de las sendas del sopor de la balada romántica... Un video insospechado. Viva la internet. Viva nuestra era. Era que termina.

Sí, aprendí a pegar videos

Y quiero compartir éste con ustedes. Gracias a la amiga que me lo enseño. Gracias a Dios porque ella está, tal vez por primera vez en décadas, entrando por fin en sus verdaderos zapatos. Sandalias breves. De algodón de cristal. Gracias a ustedes por buscar. Gracias a Dios por que amo y me aman. Gracias por estar aquí. Gracias por todo.
Bien lo dijo aquel célebre filósofo contemporáneo:
Gracias totales.

martes, 8 de enero de 2008

Fiestas felices

En este momento estoy viendo a mi bebita mirar Arma Letal con su Nonno. Ambos ven a Mel Gibson correr y recibir descargas imposibles de electricidad en una ducha improvisada. Mi bebe mira y dice wawa - agua-. Mi papá dice si, bravo. Bum, bum, bum. Ahora ella dice bravo. Se ha despertado a media noche porque ha tenido pesadillas con nuestro perro David, porque se ha levantado moqueando y ha pedido Guauguauguau. Silvé y vino mi perro -alias, La Mota- y empezó a cocolarlo y darle besitos. Ahora mi bebe come un pedacito de chocolate bitter de la mano de su abuelo.
Ven juntos la tele.
¿Año nuevo?
Tranquilo, en casa...