Milene V. Milene V. Milene V.
Sé de esta chica desde que me ganó el casting del primer y único comercial en el que quise estar, a los cuatro años. Después de esa experiencia, no quise hacer un casting nunca más. Ella debe haber tenido unos seis años - porque tiene DOS años más que yo- y cuando ví el comercial en la tv recuerdo que me quise morir: A mí me gustaba el flamenco, yo amaba a los gitanos, el casting lo habían hecho con la canción introductoria de Risas y salsa, la salsa de Oscar de León, que cosa tan rica, qué rica más bella, y yo odiaba en ese entonces la salsa y habían puesto, encontrado y seleccionado a esta niñita rubia, grácil y simpática, Qué se han creído. Es fea, pensé. Tardé en notar - o aceptar- que, ¿es esto posible? se parecía un tanto a mí. Mi mamita, cuando vió el comercial, me dijo para animarme, No se parece a tí, hijita. Tú eres mucho más blanquita, nacarada.
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http://www.youtube.com/watch?v=4gYXoCmA3D4
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Milene V. desaparece de mi vida hasta que comienzo a hacer televisión. Entonces comienza la cosa. Te han dicho que te pareces a Milene V? Porque eres igualita. Hay una actriz que es igualita a tí. Nunca las visto? No, no veo tele. Anda! pero qué bestia, son igualitas! A nadie le gusta, supongo, que le digan que es igualito a otra persona, mucho menos si uno es un actor. No, no la conozco, no la he visto nunca en mi vida, no me interesa y no entiendo porqué no nació en Budapest. Un día finalmente coincidimos en una grabación: Nos encontramos en el baño. No sé cuál de las dos comenzó, debo haber sido yo: En verdad no nos parecemos, no? No, pues. Porqué dicen tanto que nos parecemos? No sé, a tí también te lo dicen? Todo el tiempo. Mascamos una sonrisa. Me cayó incluso bien, lo que era aún peor. Conversamos mirándonos al espejo. Yo soy más alta, pensé. Y mucho más cuerpona. Y yo tengo mucho más experiencia de vida. Ella es sólo un cuarto de pollo y no existe manera de que sea mejor actriz que yo. Si hubieran puesto flamenco, como Dios mandaba, esa tarde de los ochentas en ese puto casting de chomp gitanilla, lo hubiera ganado yo.
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Para cuando la volvía a ver ya yo había hecho mis novelas más importantes en cierto canal de televisión. Cierto amigo mío, que me tenía mucho aprecio como amiga y como actriz, me dijo un día, Te han dicho que te pareces a Milene V. ? Aj, mil veces, no se por qué. Si, se parecen un poco, pero nada que ver, me dice. Siempre anda por aquí, me pregunta porqué te damos los mejores papeles. El, para mi suerte, era hincha mío, como seguramente ella tiene los suyos. Yo sentí un poco de lástima, superior e indiferente por ella, y velé una sonrisa que explicaba lo que era, para mí, evidente- porque yo, soy mejor actriz. Teníamos poco más de veinte años. Y yo aún no conocía el poder de las chicas más menudas. Mira tú a Madonna, a Shakira y Milene ni tan bajita es. Me creía grande, fuerte. Intocable.
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Yo no sabía, creo que nadie en esa época, que las novelas en las que trabajábamos que eran un lujo, estaban prácticamente financiadas por el dinero del Montesinos. Yo fuí a todas las marchas contra el régimen. Tenía un grupo de teatro activista que se llamaba la CGP - Cuidado, Gente de Paz. En las marchas nos filmaban a todos- era el inicio de las cámaras en las calles y plazas-, y pasábamos frentre a ellas haciéndoles gestos de evidente desprecio, en especial con el dedo medio. Bebíamos sólo de noche pero en forma superlativa. Vivíamos intensamente. Más de una vez llegué a grabar sin dormir, por que además, en ese tiempo, sufría intensamente del incurable Mal de Amor. Fuí indisciplinada. Una tarde, voy al edificio de este cierto canal de televisión. Voy bajando las escaleras después del trabajo y de sentir una atmósfera extraña a mi alrededor, miradas de soslayo como de funeral. Voy bajando agotada las escaleras y me encuentro con Milene V, subiéndolas. Milene, mi némesis, subiendo radiante las escaleras que yo bajo, bajaba, voy bajando.
Por alguna razón, supe que estaba jodida.
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Mi amigo me recibió en su oficina y me dijo Cojuda, qué haces marchando contra Fujimori? No sabes que ... y me explica la figura. Ya te fregaste, me dijo con lástima real. Te han visto. En la siguiente novela me dieron un personaje nimio, perverso, inexplicablemente desagradable y servil a Satán. Yo por primera vez acepté un trabajo actoral sin desarlo, sino por las cuentas que pagar. Y en la última novela, ya no me llamaron... llamaron a Milene V. Ese año, cierto diario importantísimo la nombró la revelación del año. Era la primera vez que se hacía una premiación así. Pronto un director, conocido suyo desde la infancia, porque ella viene - encima- de una familia de artistas así que siempre ha estado vinculada a ese mundo- la llamó para protagonizar su primera novela. A partir de ese momento, ella comenzó a convertirse en un mito en mi ciudad.
Y yo sentí que comenzaba, lenta pero perceptiblemente, a desaparecer.
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Milene V. Milene V. Milene V.
Su novela fué un éxito. Trataba el tema del racismo y del amor entre clases. La que estaba con un cholo, en la vida real era yo, no ella. Seguro su novio es un crudo, pensaba yo muerta de rabia, completamente confundida con este revés de mi suerte, con este abandono de Dios. Sentía además, que yo merecía no tener nada. Sabía en el fondo, que ella era disciplinada, y yo no, sentía que ella era fotogénica, y yo no, que ella realmente quería ser una estrella, y yo no. Salí a la calle y durante seis años me preguntaron por promedio de cinco veces al día, Señorita, Ud es Milene V? No, no lo soy... Noooo, si essss...... No Sr./ Niño/Sra., pero también soy actriz... Ah, decían, y se iban. Me pinté el pelo de negro. Entré a su novela sólo para que la gente viera que eramos dos personas distintas. Pero muchos no me reconocieron con el cabello más oscuro, me confundieron con ella y además me dieron un personaje de una mujer de unos diez años mayor. Porque ella, repito, es DOS años mayor que yo. Quién es la colombiana, preguntaban. Estaba jodida. Su suledo era de estrella y yo no tenía ni siquiera un nombre, ni dinero, a duras penas familia y casi nadita de amor. Estaba jodida y encima me tenía en contra. Me llegaba que me llamaran para cosas chicas, así que no las aceptaba. Me dediqué a hacer lo único que sabía que podía hacer: actuar. Actuar. Actuar.
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El teatro me acogió, pero la sombra de M. siempre me seguía. No conseguía sentir felicidad por que le fuera bien. Y sentirme mezquina me hacía sentir aún peor. Porqué no naciste en Budapest. Lloré muchas veces con rabia por esto, sobre todo sobre el hombro de mi viejo que siempre trató de despercudirme y desawebearme. De sacarme del cómodo charco de la autocompasión. Una mañana supimos, que el papá de Milene había muerto. Papá me pidió, Nunca más te quejes de ella. Yo estuve totalmente de acuerdo. Recuerdo, que la llamé por teléfono, aunque no creo que ella lo recuerde. Me dolió. Me asustó. Mucho. Sentí la necesidad de hablar con ella, pero naturalmente, no estaba contestando el teléfono. No sentía culpa. No le había deseado ningún mal, salvo Por qué no naciste en Budapest. Necesitaba hablar con ella, porque de pronto la sentí tan cercana, como esa hermanita menor que detestas porque tiene más atención que tú, pero que es fundamentalmente, tu hermanita, te guste o no. Y su dolor, extrañamente, era también mi dolor, e incluso, puedo decir honestamente, el de mi padre.
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Pasó el tiempo. Yo fuí a terapia, tomé ayawaska, flores de Bach y otras gracias pero no podía evitar sentir, ya con mayor compasión hacia ella, pero de todas maneras, no podía evitar sentir que de alguna manera, me había ganado. Que ella lo había logrado y que yo no, por culpa de quién? De mi misma, Y sólo de mi misma. Verla, era un recordatorio de las oportunidades que desaproveché, de mi falta de relación con las cámaras, de mi incomprensión con la prensa de espectáculos. De mi irresponsabilidad, desenfreno, irrealidad. De mi desconección con el mundo real y mi incapacidad de ser fructífera en él. De mi disfuncionalidad. Su éxito, aunque ya para entonces nos dedicábamos a cosas muy distintas, era para mí un espejo de todas mis distorsiones. Un día la ví actuando en un personaje genial en una novela de época, de esas que en verdad me gustan. La observé. Ella no hacía teatro. Teatro Serio. Siquiera experimental. Pero para cámaras, no actuaba tan mal. Me sorprendí, sí. Me quedé mirando y le detecté un truco que hacía con la cámara. Con amargura, noté que era entre nos innegable que acababa de aprender algo de ella, esta vez, como actriz.
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La sombra de M. me seguía y perseguía básicamente porque se lo permitía. La semana pasada me llamaron para hacer un piloto para una serie increíble con un director increíble y un actor increíble. Y yo, soy la protagonista? No!... ah,... tú serías la mamá. Ah. Y quién sería mi hija?
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Milene V.
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Acepté.
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Continuará.
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9 Lo dijeron todo.:
Tienes toda la razón. Todos tenemos una Milene. En mi caso, mi Milene es hasta mi tocayo :/
(muy buen post, K.!)
Las diferencias son gigantescas. Pero será porque a ti te he visto en vivo y en directo en el teatro. Es más facil confundir imágenes de televisión.
Saludos desde la Olla
debe ser jodido lidiar con algo así, pero cada persona es especial y única, si tal vez tú hubieras tenido su carrera de cuántas cosas maravillosas en el teatro te hubieras perdido, trbajos que conmocionaron a un público agradecido de tener gente tan valiente en escena, qué venga mucha chamba, kareen, en tele, sí, pero que eso que te hace distinta, distrída, intensa y perversa se siga derramando sobre escena para que más seres humanos se sientan más cercanos a misteriosa magia de tener a un semejante entrgando su honestidad brutal...entregándose.
J.
Hace 12 o 13 años buscaba una actriz con una mirada extraña, profunda... de loca. Andaba frustrado con la apariencia de las pocas actrices que conocía hasta que Silvia R., una muy buena amiga aunque algo loca, me habló de una muy querida amiga suya, Kareen, actriz, un poco loca me dijo, que creía se prestaría para trabajar bajo mis condiciones (basícamente nulo presupuesto). Después de convencerla me la presentó y me enteré que iba a grabar con una actriz de novelas!!... Todo salió de maravillas, excepto porque a mi también me faltaba disciplina y no terminé de editar ese corto. Tu post, tan honesto, de algún modo me acaba de ayudar a decidir retomar algunos proyectos inconclusos. Gracias.
Ehhhh jóvenes Kojudopólitans gracias x sus sinceros coments.
Prepararé la segunda parte apenas termine con lo del pavo. Felices fiestas,
K.
Uh, recién leo los últimos tres coments.... muchas gracias por compartir conmigo sus experiencias. Mil abrazos.
Uno es conciente de que todo sencillamente es como debe ser. Gracias a Dios, ya no me hago paltas.
... tan sólo... Por qué no naciste en Budapest?
Jajajaxzxzxxx!
espere la segunda parte de esta apasionante novela ;)
Besos Kojus,
K.
Qué honesta.. y son esas historias que los famosillos no lo cuentan públicamente, pero cuando lo hacen resultan fantásticas...
Excelente !!!viva MILENE V. y su mamá
Si, caraxo, en verdad es una chica maravillosa, y su viejita aunq no la conozco en persona también lo debe ser. Se nota que quiere un montón a su hija y q es una linda abuela.
Los quiero mucho y ahora sí viene la parte II...
Besos,
K.
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